BIENVENIDOS


En este lugar se encuentran reunidos nuevamente el tiempo, la música y nuestros recuerdos...Iniciemos este maravilloso viaje al ritmo de las canciones y melodías de la Música sin Final...Déjese llevar por el mágico sonido que envuelve milagrosamente, ese algo que creíamos olvidado, pero que sigue ahí escondido en algún lugar, sin límites...sin final...¿Quiere saber en dónde está ese lugar?...Habita en su recuerdo y está más allá de la música...¿Nos hace el honor de acompañarnos?...Gracias.

Sus amigos,


Ricardo y Alejandro Martínez Arreola


Nuestra estación de RADIO está disponible de lunes a sábado de 10:00 a 22:00 hrs.http://myradiostream.com/musicasinfinal


viernes, 11 de abril de 2014

GUTY CÁRDENAS...EL RUISEÑOR YUCATECO

  

Tres dimensiones tenía el espíritu de
este artista: formidable intérprete ,
guitarrista de estilo personal y
compositor de fresca inspiración.

Ricardo López Méndez

Hace tiempo, le preguntamos a uno de nuestros sobrinos -que acude al mismo Colegio en el que Guty Cárdenas realizó sus estudios como Contador Privado en esta capital-, si el día en que les hicieron la bienvenida  a los de nuevo ingreso les platicaron que en ese bello recinto educativo  había estudiado el también conocido Cancionero del Mayab,  personaje fundamental de nuestra herencia lírica,  hizo una pausa  y de su memoria escaparon varios nombres relacionados con la literatura, la política o las artes… Pero no el nombre de Guty Cárdenas.  De la muerte de Guty han transcurrido  82 años  y  seguramente  su nombre se ha ido diluyendo en las nuevas generaciones, pues aquellas figuras de nuestra historia musical cuya importancia no atañe sólo en México sino a toda Hispanoamérica han ido dejando su lugar en la retentiva de la memoria colectiva.

El entrecruzamiento cultural de diversas expresiones artísticas  de la cual Mérida era enriquecida a principios del siglo XX, marcó definitivamente el camino musical del pequeño  Augusto Cárdenas Pinelo nacido el 12 de diciembre de 1905 en una de las familias más acomodadas de la Ciudad Blanca. Entre claves yucatecas, boleros cubanos o bambucos colombianos, Guty aprendió de las lides en  las relaciones amorosas, propias de la inspiración de los trovadores. El pequeño  Guty observaba discretamente en casa de su abuela materna las clases de guitarra que impartían  para uno de sus tíos,  convirtiéndose en su instrumento favorito y  con el transcurrir de  los años  terminaría por ejecutar con gran dominio e incluso cuando la fama le sonrió adquirió de la colección particular de  un viejo mentor español una fina guitarra por la que pago 500 pesos en aztecas de oro  bautizándola como “La Negra”.



Para cuando el joven Guty concluyó sus estudios en nuestra capital, decidió pasar una temporada en los Estados Unidos empapándose de nuevas formas musicales y experiencias multiculturales de nuestro vecino del norte. Al regresar a su terruño, le comunicó  a su familia su decisión por seguir el camino de la música. Pasados unos días, un amigo de la familia les pidió que alojaran  en su casa para la fiesta de carnaval a personajes notables como el compositor Ignacio Fernández Esperón “Tata Nacho”, el pintor Roberto Montenegro, el caricaturista Ernesto García Cabral “El Chango” y el periodista Manuel Horta. Aquel encuentro resultó muy afortunado pues tan distinguidos personajes, animaron al joven Guty a regresar con ellos a la capital y con el tiempo le abrirían las puertas de diversos espacios de la bohemia de la Ciudad de México, un crisol que transformaba los ritmos provenientes de todas las latitudes, para darles su sello de urbanidad.

Así, para agosto de 1927 el empresario Pepe Campillo organizó el Concurso de la canción mexicana cuya sede fue el Teatro Lírico, se convirtió en toda una verdadera  feria popular con tonos muy nacionalistas gran parte de la Calle de Medina, hoy República de Cuba. La razón de dicho certamen era buscar las canciones que necesitaba para  impulsar la carrera de un trío que recién había formado, el siempre recordado  Trío Garnica-Ascencio pues una de sus integrantes hacía latir con celeridad su corazón.  La canción Nunca con letra de su paisano Ricardo López Méndez es con la que Tata Nacho inscribe en el concurso a Guty, logrando el segundo escalón  pues la canción  Menudita del propio Tata Nacho obtuvo el primer lugar.  Fue la oportunidad para que Guty en ese mismo año registrara por primera vez su voz en un  disco de pasta a 78 rpm para la marca Huici, disco fabricado enteramente en México, acompañándose  únicamente de su guitarra tal y como ocurriría  con  muchas de sus posteriores grabaciones.




La naciente discografía en México con sellos como Artex, Olimpia o Huici a pesar de contar con  tecnología de grabación y calidad muy rudimentaria atesoran los primeros registros históricos  de Guty Cárdenas durante aquel 1927 y principios de 1928.  Poseedor de una voz modulada, suficiente para  impregnarle a las canciones la delicadeza que cada una de ellas requiere. Guty logra calar en lo más hondo de la sensibilidad del público que empieza a escucharle.  En la primavera de 1928 tiene ofrecimientos para grabar y actuar en la llamada Urbe de Hierro, primero visitó los estudios de la poderosa Victor en la cual al parecer no gustó  su estilo, mientras que la empresa Brunswick  y posteriormente la grandiosa  Columbia fueron fundamentales para la carrera de Guty, pues en ellas dejó casi dos centenas de canciones en modernos sistemas de grabación lo que ha permitido que su voz se escuche con gran calidad hasta nuestros días.




Guty se desmarcó de los exponentes de la  tradicional trova yucateca, no en lo relacionado a la construcción armónica y melódica, pero si exploró diversos ritmos, desde luego los más influyentes de esos años: claves, boleros, guarachas, tangos, fox trot, huapangos, bambucos, canción ranchera, corridos y un largo etcétera. Guty Cárdenas escaló peldaños y se convirtió en el Director Artístico de la línea de música Hispanoamericana en la empresa Columbia,  aprendió los pormenores de esa industria  en la mismísima  meca del show business, se relacionó y se nutrió con músicos de diversos países, conoció del poder  de la floreciente  radio comercial para determinar los gustos musicales, supo del bullicio que tenían los empresarios por crear marcas discográficas como uno de los negocios con mayor augurio, logró aparecer en el incipiente cine sonoro cantando la bella Ojos tristes  en la película La dama atrevida haciendo una modesta actuación como cantante de un Hotel. Es probable que si  Guty  hubiese continuado con vida, seguramente en su madurez habría ocupado cargos directivos en la industria musical de México o Estados Unidos.




Guty Cárdenas compartía  distintas afinidades con Agustín Lara, una de ellas, era rodearse con periodistas, escritores, artistas y promotores de música, todo al calor de auténticas bohemias, algunos de ellos fueron amigos que tenían en común y por ende pudieron coincidir en varias ocasiones aunque no tuvieron una amistad muy estrecha. Otra y no menos importante era la predilección por el coñac, se dice que Guty  tomaba un trago de café caliente y otro de coñac antes de salir a cantar y es más que conocida la notable ingesta de esa bebida por Lara. Ambos son piezas fundamentales en el desarrollo del bolero en nuestro país y de su repercusión en toda Hispanoamérica al construir un puente pautado entre  Cuba, Yucatán y  la Ciudad de México.  Guty representó en un principio para Lara,  cierta influencia temática y de estilo, pero cuando El Flaco de Oro dejó fluir su proverbial inspiración, Guty por su parte haría estupendas interpretaciones de la obra de Lara entre 1930 y 1932, incluso de su pieza más emblemática…Mujer. Pedro Vargas diría de ellos: “Yo que los conocí profundamente debo afirmar que nunca hubo entre Agustín y Guty el más mínimo problema. Antes bien, se profesaban afecto y admiración mutuos”.



Era casi la medianoche del  jueves 5 de abril de 1932 cuando yacía sin vida en el interior del Salón Bach el cuerpo del Ruiseñor yucateco. Un pleito de cantina truncaba su meteórica carrera con tan solo  26 años de edad. Fueron muchas las versiones que con el correr de los años se dijeron entorno a su crimen. Una de ellas y muy difundida fue que heroicamente defendió a una mujer que era molestada en su persona y al defenderla fue herido de muerte, otras apuntaban a la molestia que causó a su ejecutor el corrido La República en España que Guty grabó un año antes  celebrando el fin de la monarquía, otra por absurda que suene fue que Agustín Lara había dado la orden, una más fue que un militar de alto rango discutió de política con él y  sin más vació su pistola sobre Guty,  teniendo a un par de parroquianos de origen español como chivos expiatorios y la otra es la que se conoció con la difusión de algunos elementos del proceso judicial, declaraciones de los testigos,  la riña por un juego de “fuercitas” provocaría con el calor de las copas el motivo principal de lo que terminó detalles más, detalles menos en cuatro disparos sobre el humanidad de Guty Cárdenas por parte de un español de nombre Ángel Peláez Villa autor material confeso.



Todavía aún, después de tantos años, vaga por las viejas calles del Centro Histórico, el rumor del canto de un ruiseñor… En su canción vive una parte del México de ayer.




Algunos estudiosos de la discografía de Guty Cárdenas señalan que son poco más de 270 grabaciones las que realizó, por nuestra parte solamente contamos con un centenar de ellas, les ofrecemos una selección musical que incluye  su primera grabación en septiembre de 1927 y la última realizada en los primeros meses de 1932.

Erróneamente en algunos cancioneros- incluso de la época- se da el crédito de letra y música a Guty Cárdenas, al parecer son pocas las  canciones  que cumplen con esta apreciación.  No olvidemos que Guty amén de ser compositor (de la música principalmente) era un gran intérprete de la obra de otros autores, ya sea  como solista, a dúo, a tres voces  o como cuarteto.

Nunca,  inmortal pieza de nuestra música popular con versos del vate Ricardo López Méndez.


Flor,  con versos de José Antonio Pérez Bonalde y de Diego Córdoba. La pieza favorita de nuestra madre.  


Aléjate, bella composición con versos de Ricardo López Méndez.


A qué negar, la letra corresponde a Federico García Gamboa.


Rayito de sol, con  versos  de Ermilio Padrón, se convirtió también en  una oración fúnebre el día del entierro de Guty  al ser cantada por los presentes, entre ellos, el Dr. Alfonso Ortiz Tirado y Pedro Vargas, dibujándose en el cielo nublado un rayito de sol.


Ojos tristes, versos de Alfredo Aguilar Alfaro, compuesta especialmente para Nancy Torres.


Granito de sal, composición de Domínguez Zaldívar y Carlos Duarte M.


Desdén,  composición de Licho Buenfil y Ermilo A. Padrón.


Una noche más,  composición de Nilo Meléndez  con el acompañamiento orquestal de Lacalle.


Otra vez,  del músico poeta Agustín Lara esta grabación para la marca Peerless, surge una incógnita, sí las últimas 3 piezas grabadas por Guty fueron  publicadas por Peerless entonces fueron puestas a la venta después de su muerte, puesto que esa grabadora dice haber nacido en 1933. Algunos coleccionistas afirman que salieron a la venta en 1932 bajo ese sello.


Cápsula de México a través de su Música, una serie producida por sus servidores para ustedes amigos. Locutores: Margarita Castillo  y José Antonio Cabrera Madrid.



miércoles, 12 de marzo de 2014

CUARTO ANIVERSARIO...



Este espacio, después de haber visto pasar otros 365 días de su todavía, por fortuna, joven existencia, nos motiva para reavivar planes  y concluir proyectos, procurando no incurrir en los errores cometidos en experiencias anteriores.

Les agradecemos por tomarse algunos minutos en consultar lo que aquí se publica, escribir sus comentarios  y enviarnos mensajes  por correo electrónico.  A todos los que han colaborado con nosotros en distintas formas, reciban siempre nuestra gratitud.

Hace pocos días, cuando departíamos en la mesa con unas amistades, caímos en cuenta, que si hay una canción que no puede faltar cuando un trío o un mariachi se acercan sonrientes a la mesa de uno con su amable frase ¿cuál les cantamos? seguido de unas breves miradas de los aludidos,  frecuentemente de  una voz femenina brota: Se saben… ¿Cien años?

¿Qué encierra esta canción del binomio conformado por Alberto Cervantes y Rubén Fuentes compuesta hace más de 60 años? Una mezcla de todo,  sentimientos contradictorios por los amores no correspondidos y que la angustia  lleva a prometer  pasiones casi eternas; la intemporalidad por el hecho de que Pedro Infante -el ídolo popular más grande que ha tenido nuestro país- la grabara en disco el día sábado 3 de octubre de 1953 y además  incluirla en su película Cuidado con el amor que hasta el día de hoy puede seguir viéndose por televisión abierta.

Las canciones encierran historias curiosas, afortunadas o bien accidentadas al momento de ser publicadas y de cuando llegan a ser grabadas para el consumo del público masivo. A veces nos sorprende el saber de alguna composición escrita hace más de un siglo y que al paso de varias décadas otro la firma consiguiendo reconocimiento.   

Es una conversación muy recurrente con algunos amigos las anécdotas sobre canciones que por argumentos con o sin  fundamentos irrebatibles son señaladas como plagios.  En esas situaciones escandalosas se han visto involucrados figuras como Agustín Lara, Luis Arcaraz,  Cuco Sánchez, los Hermanos Martínez Gil y Quirino Mendoza, entre muchos otros.

En alguna época, el bolero Cien años generó  escozor en sus detractores  al comparar el comienzo de su letra con la del tango Tus besos fueron míos compuesto en 1926  con letra de Francisco García Jiménez y música de Anselmo Arieta que dice así:

”Hoy pasas a mi lado con fría indiferencia;
tus ojos ni siquiera detienes sobre mí
y sin embargo vives unida a mi existencia
y tuyas son las horas mejores que viví.”

Mientras que la composición de Cervantes y Fuentes comienza con:

“Pasaste a mi lado con gran indiferencia,
tus ojos ni siquiera  voltearon hacia mí…”

En otro verso se puede apreciar:

“Y sin embargo sigues unida mi existencia,
y si vivo cien años … cien años pienso en ti.”

Las coincidencias son obvias aunque el sentido completo de la canción sea muy diferente en cada caso.


Seguramente, muchos de ustedes atesoran historias sobre alguna canción que desean compartir… Así es la Música sin final

sábado, 8 de febrero de 2014

ARTURO NÚÑEZ…EL CABALLERO ANTILLANO



Al histórico municipio de Cárdenas, provincia de Matanzas, de la Cuba bella, le tocó recibir en su seno el 4 de octubre de 1913 a Arturo Francisco Núñez. Como todo buen cubano, de esencia rítmica y de  afecto irrestricto por la cumbancha, cristalizó sus  inquietudes musicales  al ingresar  cuando recién cumplía los 8 años al prestigiado Conservatorio Carnicer de La Habana, lugar en el que el afamado compositor de “Quiéreme mucho”  Gonzalo Roig estudió e impartió clases.

Combinaba la disciplina musical con su profunda pasión por el béisbol, deporte en el que hubiese querido triunfar. Mi abuela,  doña Felicia Núñez -doctora de profesión- le insistió en que estudiara medicina, cuando cursaba el  cuarto año de la carrera, tuvo lugar el golpe de Estado de 1933, cerraron la Universidad y decidió suspender sus estudios. Para su fortuna, en 1930 le otorgaron su título como profesor de solfeo, piano y armonía. Así, el camino de la música –su verdadera vocación- le ofrecía un nuevo horizonte.



Posteriormente, recibió  la oportunidad de trabajar como músico profesional en el Cine Violeta de La Habana. Desde entonces, continuaron los ofrecimientos para presentarse con su conjunto en distintos teatros y cuanta variedad solicitara sus servicios. Así, al arribar a la Isla después de un éxito arrollador por Sudamérica el ilusionista de origen británico Fu-Manchú lo contrata en exclusividad  en su compañía como director musical continuando con una gira  que los llevaría en 1940 a México. El Teatro Arbeu  fue el recinto donde realizaron sus primeras presentaciones. Durante esta década este peculiar mago protagonizaría  en nuestro país media docena de películas.

Mi padre, decide separarse de la compañía y quedarse en  México para incorporarse  como pianista de grandes orquestas como la de Absalón Pérez, Ismael Ruiz (padre de Mr. Harmony) o de Emilio B. Rosado, teniendo como vitrina diversos salones de baile y a la Catedral de la radio… la XEW.  

En 1942 decide formar su propia orquesta y no tardó en recibir el ofrecimiento de don Vicente Miranda para presentarse en el exclusivo centro nocturno “El Patio”. Era un grupo de ocho elementos integrado por Ignacio Soriano, Yeyo Tamayo, Arsenio Núñez, Genaro “El Che” Toledano, Alejandro Torres, Domingo “Mango” Vernier y como cantante Kiko Mendive, presentándose como La Orquesta Antillana. Tal fue su éxito durante más de año que mi padre solicitó un aumento de sueldo pero fue rechazado, don Pancho Aguirre dueño del “Río Rosa” se apresuró y los contrató ofreciéndoles un mejor salario en una relación laboral que se prolongó 3 años,  todo un récord para aquella época.



Durante esa década y la siguiente, sus grabaciones fonográficas  inundan el mercado de los interesados en la música afroantillana, los sellos discográficos Columbia, Peerless, RCA Victor y Musart atesoran lo mejor de su repertorio entre las que se cuentan: "Danzonson”, “La Palma”, “Sorrento”, “Linda Jarocha”, “María la O”, “La Sitierita”, “La Pastora”, “Lala”, “Silver Star” y de su inspiración “Nuestra cita” dedicada a mi madre, “Lo que tiene el Danzón”, “Mambo a la Núñez”, “Tengo para ti”, “Playa azul” entre muchas otras.




Los años cuarenta marcan también su deseo de crear raíces en México al contraer matrimonio con la compañera de toda su  vida,  mi madre, Luz María González y de que sus hijos nacieran en tierra azteca, culminando años más tarde cuando le fue otorgada oficialmente la nacionalidad mexicana. Alguna ocasión respondió a un periodista  de esta manera: “¡Cómo no voy a sentirme de aquí, si mi esposa y mis hijos son mexicanos. Si a México y al apoyo de mi público mexicano, que me adoptó como uno más de esta Bendita Tierra, le debo lo que soy, tal vez no sería nada si no me hubiera quedado aquí!”.


El estilo que le imprimió mi padre a su orquesta no tuvo parangón, era marcadamente suave, romántico y alegre. Cuenta el periodista Alfonso Juárez Ramírez: “En 1954, cuando Dámaso Pérez Prado “El Rey del Mambo” estaba en todo su apogeo y tocó un mano a mano con Arturo Núñez en el salón El Fénix,  Pérez  Prado sufrió un baño musical cuando el público, entusiasmado, sacó en hombros hasta la calle a Núñez, por lo que Pérez Prado enfurecido, no finalizó su turno y se retiró cabizbajo”.

La vida nocturna y musical del México de aquellos años lo entusiasmo sobremanera que decidió ser  propietario de dos salones de baile a partir de los años cincuenta: “El Swing Club” ubicado en la calle de Coahuila en la Colonia Roma del que cuenta Luis Ángel Silva “Melón”, llegaron a presentarse en los años cuarenta orquestas como la de Luis Arcaráz, Juan García Esquivel, Ismael Díaz, Everett Hogland y Larry Son entre otras, y el “Casino Antillano” en Artículo 123 número 48, en el Centro de la Ciudad de México.


Su orquesta estuvo siempre integrada por exquisitos músicos mexicanos y cubanos, por ejemplo: Memo Salamanca, Salomón Jiménez, Chilo Morán, Luis Mancera, José del Villar, Marcelino Montes, Rey Carmona, Inocente Díaz, cantantes como: Kiko Mendive, Vicentico Valdés, Lalo Montané y Benny Moré llamados primeramente el “Dueto Antillano” y posteriormente el “Dueto Fantasma” -cabe apuntar que la primera Orquesta con la que trabajó El Bárbaro del ritmo  en México fue la de mi padre-, Toño Montané, Francisco “Chico” Andrade, Antonio Jiménez, Tony Camargo, Ignacio Téllez, Luis Demetrio,  siendo tan larga la lista que, pido perdón por la omisión de tantos nombres que siempre estarán presentes en gran parte del éxito alcanzado por la Orquesta del Caballero Antillano.



¿Por qué sus compañeros músicos en opinión generalizada lo llamaron  de esta forma?  El músico cubano Silvestre Méndez comentó alguna vez en una entrevista: “Era muy correcto, disciplinado, bastante educado, muy gentil, para tratar a la gente, era una persona estupenda en el ambiente musical y en el ambiente social, en su manera de ser, en su forma”.  

Por su parte,  el periodista  José A. Contreras escribió: “Triunfador en su profesión, Núñez desde hace tiempo se distingue por su calidad humana. A los miembros de su orquesta y lo decimos en vía de ejemplificación para ver si alguien quiere imitarlo, les concede doce días de vacaciones  con el sueldo al corriente. Digno de Ripley y digno de Núñez. Y ahí queda para ejemplo la forma en que trata a sus muchachos… a sus elementos”.

Arturo Núñez, falleció el 27 de febrero de 1981, víctima de un paro respiratorio, en la Ciudad de México. Sus restos descansan junto con los de su amada “Lucha” en el Panteón Mausoleos del Ángel, edificio Arcángel Gabriel.

Físicamente no lo tenemos más con nosotros; pero su recuerdo, caballerosidad, don de gentes y sobre todo su música, siempre vivirá en la mente y en el corazón de sus amigos y seguidores.

Las nuevas generaciones que gustan de la música afroantillana, sentirán no haber tenido la oportunidad de conocer y tratar al Caballero Antillano, como nosotros sus admiradores de siempre.




“La Orquesta Antillana de Arturo Núñez”, actualmente se encuentra trabajando en la Ciudad de México, bajo la dirección musical del maestro Eduardo Rangel Méndez, contando con la participación de quien esto escribe -en exclusividad para Música sin Final-, Arturo Núñez González en el ámbito de las relaciones públicas y contrataciones.

Cel. 0445541392730        turok.orchesta@gmail.com

Los siguientes números musicales son grabaciones de la Orquesta  de Arturo Núñez, excepto el primer número.

Nuestra cita, bolero romántico compuesto por mi padre y como destinataria mi madre. Escuchemos la  versión del siempre recordado  Kiko Mendive con el acompañamiento de Silvestre Méndez y su Conjunto.


Silver Star,  composición del cubano Enrique Jorrín a ritmo de danzón.


Lala,  danzón compuesto por Everardo Ordaz.


La sitierita, bolero compuesto por Rafael Ortiz. Canta Lalo Montané, voz segunda y coros Chico Andrade y Toño Montané.


Tengo para ti, de la inspiración de mi padre. Canta el dueto Antillano (Benny Moré y Lalo Montané).


Lo que tiene el danzón, composición de mi padre. Cantan Lalo Montané, Toño Jiménez y Chico Andrade.


Yo sabía que un día, composición de Antonio Sánchez. Cantan Toño Jiménez y Chico Andrade.


Danzonson,  composición de Alcibiades Agüero.


La Palma, composición de Domingo Vernier.


Sorrento,  composición de Domingo Vernier.


Indecisión, bolero romántico en el que podemos escuchar cantar a su compositor Luis Demetrio.


Cha cha cha en Manhattan,  composición y arreglo de Memo Salamanca.


lunes, 6 de enero de 2014

UNA VOZ... UN RECUERDO...ALEJANDRO ALGARA



ALEJANDRO ALGARA nació en la ciudad de México, D.F. el 25 de enero de 1933. Desde su tierna infancia, manifestó inquietudes artísticas y de no ser uno de los tenores líricos más destacados de México, sería uno de los más famosos artistas del pincel, actividad en la que ha destacado con un estilo propio y bien definido.

Su afición por la fiesta brava por poco nos priva de la posibilidad de escuchar su voz vibrar por el mundo a lo largo de sesenta años. Y es que hace algunos ayeres, una vaquilla de la ganadería del matador Paco Camino envistió al joven Alejandro y, de esta manera, calmó en definitiva sus ansias de novillero.  Así, ALEJANDRO ALGARA pudo dedicarse a continuar sus estudios de vocalización con el prestigiado maestro Pierson y alternar sus actividades como dibujante comercial y de publicidad.



Recuerdo gratamente el día en que mi padre llevó a casa un añejo disco de acetato de la RCA Victor en el que ALEJANDRO ALGARA interpreta como nadie lo ha hecho, la obra cumbre del músico poeta Agustín Lara: La suite española. Yo era sólo un niño y difícilmente podía entender el amplio mundo de sentimientos y emociones que se contienen en la música. Sin embargo, el impacto que en mí causó escuchar la voz de Algara sería determinante para que hoy, a la distancia, lo considere al igual que muchos, el mejor interprete de la canción romántica que ha dado México en los últimos cincuenta años.



Jamás hubiera imaginado que en el marco de la celebración del  70º Aniversario de la XEW “La voz de la América Latina desde México”, en el homenaje a Agustín Lara y precisamente en el Estudio Azul y Plata instalado en las viejas calles de Ayuntamiento, treinta años después de haber escuchado por primera vez su voz, tuviera la suerte de presenciar la actuación de ALEJANDRO ALGARA, de estrechar su mano, de manifestarle mi respeto y admiración con un fuerte abrazo… Conversé con él unos instantes. Lo vi emocionarse  cuando dejó asomar una ligera lágrima en sus ojos para regresar el tiempo cincuenta años, justo en ese lugar, cuando debutó en la catedral de la radio en México en “La hora musical Orange Crush”, el programa musical que le sirvió para demostrar sus facultades de tenor operístico. Me platicó como a partir de ese programa, Agustín Lara lo invitó a trabajar con él y lo nombró su intérprete oficial. Habló de sus viajes a Europa, de sus grandes temporadas de conciertos en España, de su triunfo indiscutible en el IV Festival de Música Ligera celebrado en Sopot, Polonia en 1964, de sus actuaciones especiales en la tierra del sol naciente con motivo de los Juegos Olímpicos. Recordó también las innumerables ocasiones en que compartió los más prestigiados escenarios de México y del mundo con Gilbert Becaud, Charles Aznavour, Frank Sinatra y Sammy Davis Jr., entre muchas luminarias más.



Tomamos diferentes caminos. Llevé de regreso a casa el pedazo de papel en el que estampó el último autógrafo de la noche... La casualidad quiso que fuera dedicado para mí y lo guardo en el disco que llevó mi padre a casa hace cuarenta años, cuando yo era todavía un niño…  

En 1998 nos volvimos a encontrar en su camerino previo a su actuación en Los Románticos del Siglo en el legendario Teatro Blanquita, evento en el que compartió créditos con Marilú La muñequita que canta y con el inolvidable Crooner de México, Don Fernando Fernández.  El señor Algara y su esposa, la actriz Mónica Prado intercambiaron gentilmente unas palabras conmigo. También, me hizo el favor de autografiarme el disco compacto en el que se reeditaron algunos temas del célebre disco Lp Brindis al maestro.




Las circunstancias también dispusieron que ese encuentro llegara a su fin. Eran poco más de las nueve de la noche y el cierzo invernal parecía anunciar la partida.  ALEJANDRO ALGARA inició el viaje de regreso a su hogar en la ciudad de Houston, Texas. Se le notaba visiblemente emocionado pues dejaba la casa que lo vio convertirse en una de las figuras más respetadas del espectáculo mundial.

Son memorables sus actuaciones en los diferentes homenajes que se realizan año con año al músico poeta en México y en el extranjero. Una de las más destacadas fue aquella que el gobierno del estado de Veracruz realizó al popular Flaco de oro en el Teatro de las Bellas Artes con el nombre de Azul, la música de Agustín Lara evento en el que por cierto, se incluía la poesía amorosa del chiapaneco Jaime Sabines. 

México le debe un homenaje en vida a este excelente caballero de la canción romántica. Sirva este espacio para rendirle un modesto reconocimiento a la exitosa trayectoria de ALEJANDRO ALGARA, el mejor intérprete de Agustín Lara.


Las mejores grabaciones fonográficas de nuestro invitado sin duda alguna quedaron registradas en los sellos Orfeón y RCA Victor. Les presentamos algunos audios que identifican tal apreciación, se encuentran ubicados históricamente entre 1955 y 1965.
    
Dime si me quieres, la mejor versión para este número del músico-poeta Agustín Lara.


Granada, parte fundamental de la suite española del inolvidable Flaco de Oro. Esta es una  de sus versiones más impactantes.


Silverio, el gusto por la fiesta brava del compositor Agustín Lara  y de su intérprete se juntan en esta versión insuperable dedicada al  Faraón de Texcoco.


Noche de ronda, pieza recurrente en cualquier antología del compositor que habría de dar fama a México… Agustín Lara.


Adiós mariquita linda, del cancionero tradicional esta composición de Marcos A. Jiménez con arreglos propios de la década de los 50’s.


Nunca nunca nunca, composición celebérrima de Tata Nacho en esta versión con  un arreglo moderno.


La noche de anoche,  del compositor cubano René Touzet esta grata versión.


¿Por qué me dejas?, la siempre recordada composición del francés Gilbert Becaud (y por cierto su  mejor intérprete) dio la vuelta al mundo en muchas versiones, no podría faltar en este homenaje esta singular interpretación.



No te perdonaré, la influencia de la canción italiana en los años  sesenta era inminente tanto en arreglos, adaptaciones y modas, Algara no dejó pasar la ocasión.


En algún lugar de tu corazón, canción emblemática del disco Sinatra 65, les presentamos esta magnífica  versión en español.

sábado, 5 de octubre de 2013

MÚSICA SIN FINAL...RADIO




Apreciables amigos, hemos decidido enriquecer el contenido de este espacio creando una pequeña y personal “estación de radio”, con la única pretensión de abarcar con un mayor número de fonogramas algunas formas musicales determinantes del siglo XX en el terreno de la música popular.

Transmitiremos de lunes a sábado a partir de las 10:00 hrs  y hasta las 22:00 hrs.  Serán 3 horas aproximadamente de programación que se repetirá a lo largo de las 12 horas que estaremos en línea. Programas cuya duración será de 30,  15 o 5 minutos.  Así, las emisiones que sean de su agrado las podrán seguir en distintos momentos de la mañana, tarde o noche.

En esta primera etapa, la estación estará en línea solamente por dos meses y contará en total con aproximadamente  180 horas de programación,  durante las cuales  prometemos no repetir  la misma versión de una canción o melodía.        

¡No lo olviden! Tenemos una cita  el próximo lunes 28 de octubre a las 10:00 hrs. Aquí en este mismo lugar.

La programación aparecerá  diariamente en la página que reproducirá la señal de radio.

Los invitamos a escuchar cada pieza   evocando sus mejores recuerdos. Así que sin más preámbulo… soñemos.


Para escuchar dele click aquí:






Colaboran generosamente con nosotros:

Locutores:

José Antonio Cabrera MadridEn 2007 recibió la medalla Carlos Pickering por más de 50 años de trayectoria en la radio. Laboró para Radio Cadena Nacional, XEN, XELA y XEQR. En distintos periodos su voz fue requerida por importantes marcas comerciales y por el IMSS.

Margarita Castillo. Locutora en Radio UNAM desde hace más de tres décadas, es escritora, poeta, actriz de teatro,  realizadora de cortometrajes en video entre muchas otras actividades del ámbito cultural.


Asesores histórico-musicales:

Miguel Medina. Músico profesional, compositor y trovador. Inició su carrera a principios de la década de 1940 grabando como solista, posteriormente se integró junto con su hermano Antonio al Trío Avileño,  tiempo después formó Los Medina al incorporarse otro de sus hermanos,  desde entonces no ha parado de brindar su talento a las nuevas generaciones. Apareció en distintas películas de la llamada Época de Oro. Sus composiciones fueron interpretadas por Pedro Infante, Benny Moré, Daniel Santos, Arturo Núñez “El Caballero Antillano” y Tony Camargo entre muchos otros.

Antonio Horta Magdaleno. Además de su actividad profesional en asuntos relacionados con la economía de nuestro país, les podemos asegurar que no hemos visto una colección mejor documentada  como la de él en cuestión de música popular de nuestro país y de otras partes del mundo, así como de bandas sonoras de cintas de todos los tiempos y de un importante número de libros sobre éstos temas. Productor de Jazz entre Amigos.


Contenidos:

Checoblog (Sergio) y Radióvoro (Alfredo) dos inquietos recopiladores interesados en asuntos relacionados con la radio en nuestro país. Su acervo de identificaciones de emisoras, voces de locutores y curiosidades relacionados con esa “caja sonora” son muy solicitados (miles de visitas) por los usuarios de la red. Productores de El túnel del tiempo y Soñar la radio.