BIENVENIDOS


En este lugar se encuentran reunidos nuevamente el tiempo, la música y nuestros recuerdos...Iniciemos este maravilloso viaje al ritmo de las canciones y melodías de la Música sin Final...Déjese llevar por el mágico sonido que envuelve milagrosamente, ese algo que creíamos olvidado, pero que sigue ahí escondido en algún lugar, sin límites...sin final...¿Quiere saber en dónde está ese lugar?...Habita en su recuerdo y está más allá de la música...¿Nos hace el honor de acompañarnos?...Gracias.

Sus amigos,


Ricardo y Alejandro Martínez Arreola


Nuestra estación de RADIO está disponible los viernes de 10:00 a 22:00 hrs.http://myradiostream.com/musicasinfinal


martes, 26 de mayo de 2015

VOCES EN RITMO...


El pasado mes de noviembre tuvimos la fortuna de ser invitados a una reunión organizada para celebrar al respetable y fino amigo Luis Jaime Chapa, uno de los coleccionistas de música popular más importante de nuestro país. Como anfitrión fungió Julio Salazar fundador del Cuarteto Armónico. Se dieron cita en tan agradable tarde varias amistades y por supuesto músicos de la vieja guardia. De las muchas improvisaciones musicales que surgieron casi inconteniblemente destaca para el comentario de esta ocasión la del propio Cuarteto Armónico, que a pesar de contar con un solo miembro original sigue conservando la esencia que le dio origen, con un repertorio al más puro estilo de las escuelas de grupos blancos en los Estados Unidos como The Pied Pipers o The Four Freshmen.

Si bien, la armonía vocal ha sido utilizada como un recurso importante desde hace varios siglos en la música, para las primeras décadas del siglo XX fue fundamental en el desarrollo de la canción popular y comercial. La comunidad afroamericana privilegiaba en muchos casos  las cuerdas vocales por encima o incluso prescindiendo de la base instrumental, emitían sonidos (sin sentido aparente, señalaban algunos) con la capacidad de sustituir a un instrumento.  Esa técnica la dominaron muchos grupos vocales a partir de la década de los 30’s. Por ejemplo,  existe la anécdota  en una sesión de grabación del maestro Juan García Esquivel, cuando estaban a punto de comenzar le informaron que uno de sus trompetistas se había reportado enfermo, no encontrando reemplazo alguno, llamó a Las Tres Conchitas que con sus voces sustituyeron el sonido de las trompetas y el resultado usted lo puede imaginar: la grabación fue maravillosa.



Los grupos de armonía vocal en los Estados Unidos se pueden contar por cientos o quizás miles, pero en México la situación no es nada parecida. Las tonadas rítmicas, la balada romántica, las parodias musicales o la canción de humor fueron interpretadas  bajo las escuelas vocales que  predominaron  desde los años 30’s hasta los 50’s como fueron las de The Mills Brothers, The Ink Spots, The Modernaires, The Andrew Sisters, The Four Aces o The Platters, influyendo fuertemente  en muchas partes del mundo. Basta imaginarnos todo lo que absorbieron de éstas técnicas los directores de orquesta para   fincar en sus coros gran parte de su éxito.




En nuestro país, en la mitad de la década de los 40’s impregnada aún del aroma rítmico del Fox Trot, surgieron Las Tres Conchitas una de las agrupaciones que por su originalidad y versatilidad recibió el afecto inmediato del público de la radio y posteriormente en la televisión. ¿Recuerdan sus nombres?: Cuca, Gudelia y Laura tendrán por siempre un primerísimo lugar en nuestra memoria musical.A finales de esa década  dejan ver sutilmente esa fórmula Las Hermanas Julián o Las Hermanas Ruiz Armengol.


Un caso sui generis es el de Los Doce Hermanos Zavala, conformado por seis hombres y seis mujeres. Iniciaba la década de los 50’s y siendo apenas adolescentes y otros aún en la niñez, encantaron al público porque no solo tenían lo que nuestros vecinos del norte definen como el éxito en un artista de esa época –saber cantar-saber bailar y saber actuar-, ellos tenían a su favor también el de saber  tocar diversos instrumentos musicales.  Sus apariciones en televisión y en el Festival OTI son más que memorables.



En esa misma década de los 50’s aparecieron dos grupos vocales cuyos nombres son sinónimo de evocación, El Cuarteo Armónico y Los Cuatro Soles, sus grabaciones despiertan inmediatamente el interés del coleccionismo. Otros grupos de esa época fueron Los Trincas, Los Armónicos y Los Diablos.

Los años sesenta tienen a Los Hermanos Castro como su principal referente: sus éxitos discográficos los colocaron en la preferencia del público no sólo de nuestro país ya que fueron aplaudidos efusivamente en otras partes del mundo (el mismísimo Frank Sinatra pedía que se incluyera a este grupo como parte de sus exitosas presentaciones en los principales centros nocturnos de Las Vegas). Otros grupos de esa época fueron Los Impala, Los Vegas, Los Dominics y Los 3 con Ella.



Gentiles amigos, seguramente ustedes recordarán a otros grupos que a pesar del tiempo y la distancia viven en su recuerdo. Confiamos que este espacio, en donde vagan sus armonías vocales, sea un pretexto para traerlos a su memoria.

Esperamos  disfruten de la siguiente selección musical.

Mi oración, número de mediados de los años 20’s sólo en su parte musical por Georges Boulanger, para 1939 la letra corrió a cargo de Jimmy Kennedy, de ese mismo año es esta nostálgica grabación de los Ink Spots.


¿Qué es eso que llaman amor?, inspiración de Cole Porter en 1929, de las sesiones de grabación de Artie Shaw, Mel Tormé y Los Mel-Tones (aquí cantaba Les Baxter antes de ser director de orquesta) realizadas entre 1946 y 1947 es esta pieza de colección.


No es pecado, de la inspiración de Hoven y Shull es esta pieza de 1951, en ese mismo año alcanza el lugar número 4 en las listas de popularidad con The Four Aces.


Reunión te etiqueta, la versión más exclusiva al tradicional número de  Birmingham y Hawkins compuesto en 1938, fue la realizada por The Four Freshmen en julio de 1952.


Cuando yo te encontré, composición de María Alma, Las Tres Conchitas, Javier Barrios y el acompañamiento de Fernando Z. Maldonado  hicieron  una versión deliciosa en 1953.


Ba ba baciami piccina, de Alberto Rabagliati y Riccardo Morbelli es este clásico italiano de 1941, el popular Quartteto Cetra la hizo muy popular en 1953. Otro de los grupos de armonía vocal de este país es el Cuarteto de Marino Marini.


Sh-Boom, de múltiples compositores James Keyes, Claude Feaster, Carl Feaster, Floyd F. McRae y James Edwards es este memorable número de 1954, la interpretación que hizo El Cuarteto Armónico es formidable.


Lullaby of birdland, de la inspiración de George Shearing y letra de B. Y. Foster en 1952 se convirtió en todo un clásico. La versión en francés que les presentamos es de The Blue Stars realizada en 1955. Otro de los grupos de armonía vocal  de aquel país fueron Los Compañeros de la canción.

  
Mr. Sandman, composición de Pat Ballard número uno en las listas del Hit Parade de 1954, Los Cuatro Soles hicieron una estupenda versión en 1956.


Hechizado, de la mancuerna Rodgers  y Hart  esta composición para la obra musical Pal Joy de 1940. Sinatra y The Platters la llevaron de nueva cuenta a la popularidad en 1958.


Baubles, Bangles and Beads, de los muchos éxitos que ofreció el musical Kismet de 1953, la adaptación que hicieron Robert Wright y George Forrest a un tema de Borodin, sin duda la mejor versión a este número corrió a cargo de The Kirby Stone Four en 1958.


Té para dos, el clásico de Vincent Youmans  compuesto en 1925,  Los Hermanos Zavala la llevaron al disco en 1959  y fue uno de sus números favoritos en su programa de televisión de aquella época.


Enamorada, triunfadora del Festival de Benidorm celebrado en 1961 fue esta composición de Augusto Alguero y Rafael León,  en ese mismo año la graba un grupo argentino muy popular en nuestro país, Los Cinco Latinos. Otros grupos vocales populares, de Cuba Los Ruffino, de Brasil La Banda de la luna.


Sólo pienso en ti, compuesta por Randazzo y Weinstein en 1964, se convirtió de inmediato en un estándar de la música. La versión de Los Hermanos Castro realizada en 1967  es simplemente magnífica.


Canción de amor, composición de Wayne Shanklin en 1958. Se convirtió de nueva cuenta en un Hit pero ahora internacional cuando el talentoso grupo Manhattan Transfer la llevó al disco en 1976.


viernes, 20 de marzo de 2015

MÚSICA SIN FINAL… QUINTO ANIVERSARIO




Que tal amigos, un gusto poder saludarlos y compartir con ustedes gratos momentos musicales. En este mes, nuestro blog está cumpliendo cinco años, deseamos contar con su compañía y amistad por muchos años más. Gracias.

Les hemos preparado audios de algunos de los programas que conforman nuestra estación de radio, esperamos que disfruten plenamente los que sean de su interés. La voz que nos identifica es la de nuestro estimado amigo José Antonio Cabrera Madrid.


Identificación. Uno de los identificativos de nuestra emisora.






La canción mexicana…voz de México en el mundo. La nostalgia campirana marcó el paisaje musical de México por muchas décadas. Les ofrecemos auténticas joyas de nuestro cancionero popular.





Las dulces horas del ayer.  El alma enamorada de nuestro México y de toda Latinoamérica encontraron en el bolero a su educador sentimental. Disfruten de las siguientes grabaciones de colección.





Las canciones de nuestra vida. La balada se convirtió en la identidad de la canción romántica y festiva a partir de la década de 1960. Les presentamos gratos ejemplos de la canción contemporánea.





Emociones juveniles. Inquietudes, enamoramientos y angustias de juventud que se mecieron al ritmo de la balada rítmica en el mundo entero. Sin duda alguna, gratos recuerdos musicales de los años 50’s y 60’s.






Música de vidrio ritmos de cristal. El cancionero popular internacional en versiones exclusivas y bellas. Una época evocada por crooners, grandes orquestas y finos compositores.





Música suave y luces tenues.  Elegantes y románticas piezas musicales magistralmente interpretadas por afamadas orquestas de cuerdas y sus voces celestiales. Un regalo para sus oídos.





Música a la manera de 6.20.  Una emisora que determinó modas y gustos musicales para la juventud mexicana durante las décadas de 1950 y 1960. Las siguientes melodías les traerán gratos recuerdos.   



jueves, 22 de enero de 2015

ANA MARIA GONZALEZ… UNA VOZ POR EL MUNDO

 


OLGA DEL VALLE TARDÓS nació en Jalapa, Veracruz en el año de 1920. Con el nombre artístico de ANA MARÍA GONZÁLEZ, debutó profesionalmente en la XEB La B Grande de México a mediados de los treinta al proclamarse ganadora de un popular concurso de aficionados interpretando la canción Sólo una vez del músico poeta Agustín Lara. En aquellos primeros años de su exitosa carrera era acompañada por las orquestas de Miguel Prado y Antonio Escobar.



ANA MARÍA GONZÁLEZ alternaba sus presentaciones en radio con exitosas galas en el Liriquito, en la carpa Ofelia y en el añorado teatro de variedades Follies Bergere, alternando con Cantinflas y el propio Agustín Lara. Durante mucho tiempo fue artista exclusiva de la RCA Victor Mexicana, empresa en la que grabó sus mejores registros discográficos y que a la fecha aún circulan en modernos discos compactos. En los últimos años de su carrera, formó parte del elenco artístico de Discos Orfeón y actúo en diversos programas de radio y televisión. Su agradable voz y magnífica dicción, le valieron para que los Estudios Disney la invitaran a  interpretar las canciones de diversas películas en sus versiones en español como “Canción del Sur” e hizo  la  narración de las cintas “Diversión y fantasía (Bongo)” y de la  “Cenicienta”, durante la década de 1950. 



Alguien la calificó, por su insaciable afán de horizontes como “Una Voz por el Mundo”, y por cierto, también sirvió como título para uno de sus discos de larga duración más significativos en su carrera.

Interpretó con singular estilo las canciones de los mejores compositores de la época de oro de la canción romántica mexicana a la par de las canciones de corte español que le significaron ser una de las artistas más cotizadas en la Madre Patria. Cuando ANA MARÍA GONZÁLEZ fue contratada para actuar en España en 1948, el músico poeta  le confió el famoso chotis Madrid para que fuera estrenado por ella y de la que hizo versiones tanto en Columbia y RCA Victor, grabaciones que al paso del tiempo, se han convertido en verdaderamente insuperables.

ANA MARÍA GONZÁLEZ registró más de un centenar de grabaciones en las marcas Odeón, Anfión, RCA Victor, Columbia y Orfeón.



Contaba el compositor y escritor Javier Ruiz Rueda que cuando Agustín Lara  y ANA MARÍA GONZÁLEZ estaban de gira en Brasil en 1941, Ana María le preguntó al maestro ¿qué es el amor? Él respondió “pronto te lo diré, en una canción”. Al poco tiempo Ana María estrenó la canción Bendita palabra.

De gira en Argentina, ANA MARÍA GONZÁLEZ estrenó en Radio Belgrano la canción  Solamente una vez.  Tal fue la aceptación de este legendario bolero  que  nuestra estrella la interpretó junto a José Mojica en la película Melodías de América, la cual marcaría su debut en cine y también en el disco, pues además realizó los registros discográficos  de Bendita palabra y Buscándote el 22 de julio de 1941, todas para el sello Odeón. A su regreso a México se convirtió de inmediato en artista exclusiva de la “XEW”.


Su paso por el cine fue el siguiente: Melodías de América (Argentina, 1941), Carnaval en el trópico (México, 1942), Distinto amanecer (México, 1943), Pecadora (México, 1947), La sin ventura (México, 1948),  Paz (España, 1949), Aventurera (México, 1950),  Pobre corazón (México, 1950),  Pecado ser pobre (México, 1950),  La noche es nuestra (México, 1952), El guardián del paraíso (España, 1955).



El 20 de junio de 1983, la voz de esta excepcional artista se dejó escuchar por última vez para morar en la eternidad. Y desde la otra orilla, como el alma de los poetas, sigue llevando sus canciones por el mundo: Albricias, Fruta verde, Mi vida, Madrid,  Somos… En fin, todas las selecciones musicales que se incluyen en este espacio, tienen vigencia permanente en la voz de ANA MARIA GONZALEZ.


Solamente una vez,  audio original de la cinta Melodías de América de 1941, una verdadera joya en las voces de Ana María González y José Mojica. Ana María hizo la primera grabación en disco para esta canción de nuestro gran Flaco de Oro  en la marca Odeón el 30 de julio de ese año.


Cariño bésame, de la música italiana esta bella composición de la dupla Rossi-Testoni,  sin duda,  encontró en voz  de Ana María su mejor versión en español.



Volver a empezar, la inmortal composición de Cole Porter en voz de Ana María cobró nuevos matices. La primera ocasión que nuestra invitada la grabó lo hizo para el efímero sello Anfión, la versión que la consagró es la que les presentamos para RCA Victor.


Es mejor (C’est si bon), del consagrado cancionero popular francés esta composición de la mancuerna Betti-Hornez.


Venganza,  esta joya de la música del Brasil, compuesta por Lupicino Rodrigues  como samba-canción, se interpretó en muchas partes del mundo a ritmo de bolero o tango.


Somos, del compositor argentino Mario Clavell esta hermosa canción en una sus versiones más exclusivas.


El emigrante, de las canciones más significativas de España es esta composición de Juan Valderrama, M. Pitto y M. Serrapi.


Extraño en el paraíso, del grandioso musical Kismet, esta legendaria composición es del ruso Aleksandr Borodín, la adaptación corrió a cargo de la sociedad Wright y Forrest. Sin duda alguna, una de las mejores versiones para este número.



La brisa y yo, la memorable composición del cubano Ernesto Lecuona en una celebérrima versión.


Albricias, de la inspiración de Claudio Estrada, esta inolvidable  grabación realizada en  julio de 1952 con el acompañamiento a la guitarra de Chamín Correa.


Fruta verde, gratísima composición de Luis Arcaraz que en la voz de Ana María es sencillamente excepcional.


Mi vida,  del compositor Gabriel Ruiz  se vuelve sublime en voz de nuestra homenajeada.


Como aportación en nuestro canal de Youtube les ofrecemos una breve interpretación de “Madrid”, un momento histórico de Ana María González en la televisión de nuestro país.


viernes, 7 de noviembre de 2014

FERNANDO FERNÁNDEZ... EL INOLVIDABLE “CROONER DE MÉXICO”



La vida me dio la oportunidad de estrechar la mano de uno de los artistas más admirados y respetados en el terreno de la canción romántica iberoamericana. Lo conocí y aprendí a valorar su arte a través de las históricas grabaciones que dejó para la RCA Victor y que mis padres continuamente tocaban en casa. Pero sólo al escuchar su voz en un escenario, comprendí lo que FERNANDO FERNÁNDEZ representa para la música popular.

El momento de mi encuentro con El Crooner de México estará marcado para siempre en mi corazón y en mi memoria, así como la dedicatoria que escribió para mí en un disco compacto que es uno de los tesoros más preciados de mi modesta colección... 



Era el mes de octubre y estábamos en El Blanquita en la última presentación de Los Románticos del Siglo: Marilú, Los Jaibos, Alejandro Algara y FERNANDO FERNÁNDEZ (quien cerró con broche de oro el programa)... Y por increíble que parezca, con sus 83 años a cuestas, su voz y su incomparable dicción eran la de siempre. Sin saber cómo, me transporté al México de los cuarentas; en cada interpretación (acompañado al piano por el maestro Tito Enríquez) se reflejaban imágenes de un pasado que ya no volverá: Sus inicios en la XET de Monterrey, su paso por XEB “La B grande de México” cuando creó a Lolito al lado de Paco Treviño, hasta su llegada a la XEW y su definitiva consagración en “La voz de la América Latina desde México”. 



Platiqué apenas unos momentos con este gran señor de la canción romántica de México. En su rostro se podía adivinar un dejo de nostalgia al revivir pasajes de sus recordadas películas (filmó 67) al lado de Meche Barba, Marga López, Miroslava, Silvia Pinal y Joaquín Pardavé; sin que pudiera omitir un breve comentario sobre sus apoteósicas presentaciones en centro nocturno y en añejos programas de televisión como Nostalgia (que conducía el desaparecido Jorge Saldaña), La bella época, al lado de Monna Bell y Antonio Badú y –ya muy de nuestro tiempo- Boleros y un poco más por Canal 11.


Recuerdo que en aquella presentación de FERNANDO FERNÁNDEZ una viejecita que estaba a mi lado iba acompañada de su nieto. En cada canción, la gentil mujer suspiraba y tarareaba la letra, parecía que en cada aplauso evocaba algún momento de su vida hasta que, sin darse cuenta, tuvo que secarse una lágrima que asomó en sus ojos cansados... 

En la voz de FERNANDO FERNÁNDEZ, se recordarán siempre las canciones más románticas de los compositores de la llamada Época de Oro... Y es que en cada una de las interpretaciones de El Crooner de México, esas páginas del pasado musical de México adquirieron matices extraordinarios.



FERNANDO FERNÁNDEZ incursionó con éxito en la dirección de películas (en 1958 dirigió El fistol del diablo, y en la que destacaron las actuaciones estelares de Roberto Cañedo y Dagoberto Rodríguez). También, fue un inspirado compositor. De su autoría son las canciones “Aunque tú no me quieras” y la entrañable “Muchachita”, que engalanó musicalmente el maestro Mario Ruiz Armengol. Por cierto, “Muchachita” fue compuesta en una época en la que el matrimonio del afamado pianista se resquebrajaba y su pequeña hija Patricia (quien es la inspiradora) tendría que marcharse con su madre… Recuerdo que en la vieja Casita blanca de Agustín Lara en Boca del Río, Ver., había un piano que perteneció a Ruiz Armengol y que lucía una plaquita con la siguiente inscripción: Muchachita, primorosa, mi existir y mi amor eres tú.






Jamás me hubiera imaginado que al poco tiempo de ese encuentro maravilloso, el 24 de noviembre de 1999 un paro cardíaco apagaría la voz de este incomparable vocalista para encumbrarlo en la eternidad.

A principios de la década de 1960, participó en el doblaje al español de 101 dálmatas (La noche de las narices frías), del genial Walt Disney. Prestó su voz a Roger y realizó la interpretación de la canción Cruella de Vil.

Su trayectoria artística constituye un ejemplo digno de perseverancia y dedicación hacia las nuevas generaciones. Por fortuna, sus discos (realizó más de 600 grabaciones) y sus películas siguen vigentes en el gusto popular... Y así será para siempre porque su arte está MAS ALLÁ DE LA MÚSICA.       


Los dejamos con los siguientes registros fonográficos fijados en los sellos RCA Victor, Musart y Orfeón entre 1941 y los primeros años de los 60’s.

Me acuerdo de ti,  de la inspiración de Gonzalo Curiel.


Duerme, de la  mancuerna Miguel Prado y  Gabriel Luna de la Fuente.


Un corazón, de la inspiración de Carlos Crespo. Es el tipo de bolero que la daría mayor fama en su carrera.

  
Viva el amor, festiva composición de Gabriel Ruiz.


Demasiado jóvenes,  del cancionero popular nortemaricano esta composición de Sidney Lippman y Sylvia Dee.


Estrellita del sur, interpretó con bastante éxito este popular vals peruano de F. Coronel Rueda.


Que me duras corazón,  su paso por la canción campirana en esta grabación junto a su esposa la también entrañable Lupita Palomera.


Hoja seca, composición del Dr. Roque Carbajo.


La noche de anoche, composición de René Touzet en la línea del bolero feeling.  


Aunque tú no me quieras,  composición del maestro Mario Ruiz Armengol con letra de Fernando Fernández, un notable ejemplo  de  bolero moderno.




jueves, 9 de octubre de 2014

XEB...LA B GRANDE DE MÉXICO


La B es una linda viejecita  que el pasado mes celebró  91 años de andar por los caminos del espacio. Es, definitivamente, la estación vigente más longeva de nuestra  señorial  Ciudad de México (inició sus operaciones el 14 de septiembre de 1923).

Algunas voces del Instituto Mexicano de la Radio (IMER) aseguran  que es la emisora más antigua de México y Latinoamérica. De ser así, su relevancia histórica dentro y fuera de nuestro país sería mucho más trascendental.  

La Estación del Buen Tono, S.A.

La cigarrera El Buen Tono, S.A. se fundó a finales del siglo XIX y fue de las pocas empresas que continuaron su bonanza después del porfiriato. Su dueño -de origen francés-, el respetable Ernesto Pugibet conocía muy bien su negocio; su estancia en Cuba le permitió absorber todos los secretos de la producción y comercialización de tabacos que hacían de esta industria una de las más productivas en la bella isla; invertía en tecnología de punta  y sus productos se distribuían en diferentes sectores de la población de acuerdo a su capacidad compra. La relación con sus empleados era estrecha y de buen trato. A pesar de la muerte de su fundador (acaecida en 1915), El Buen Tono, S.A. logró mantenerse estable y financieramente sólida durante las siguientes décadas hasta que, en 1961, se fusionó por una empresa de mayores dimensiones.

La estrategia de publicidad de El Buen Tono S.A., fue audaz y permanente. Contaba con un departamento de imprenta que implementó una estrategia mercadotécnica que le permitió consolidarse en el gusto popular a través de historietas con muy buena aceptación. Para 1923, la empresa dio un paso gigantesco al utilizar la incipiente radio como medio de venta para sus productos,  convirtiéndola muy probablemente en la primera emisora con vocación comercial en nuestro país y no sólo eso, también en gran promotora de este nuevo medio de comunicación, pues gracias a ella, se regalaron un gran número de radio receptores a cambio de cajetillas de sus cigarros Elegantes número 12.



De la CYB a la XEB “La B grande de México”

La radio en los alegres veintes del siglo pasado vivió en México su época experimental. La  CYB nacida en las festividades patrias de 1923 transmitía martes, jueves y sábados durante una hora o poco más por las noches. La programación musical que permeaba era sobre música clásica o semi-clásica (el repertorio de lo popular  tenía poca cabida en aquellos primeros años). Para 1929, cuando México recibe la designación internacional de las siglas XE para sus emisoras de radio, surge la XEB con 1000 watts de potencia en los 665 kilociclos y como identificación el sonido del cu-cu. Por cierto, en aquella primavera de la radio comercial en México, tan sólo había 19 emisoras autorizadas y se estima que eran apenas 26,000 radio receptores los que había en todo el país.



Con la llegada de 1930, inició el período de la profesionalización de la radio comercial y con él, su época de oro, la cual abarcó de 1935 a 1945.

Para 1933, la XEB se convierte en la estación más potente del cuadrante al contar con 10,000 watts de potencia desde los 1030 kilociclos. Para mediados de esa década, la “W” responde aumentando varias veces su potencia dejando muy atrás a sus competidores pues llegó a transmitir con 250,000 watts (la potencia más alta autorizada por el gobierno).


Los dueños de ambas emisoras sabían que necesitaban dinero para hacer más dinero, por lo que  la Estación del Buen Tono invirtió fuertes cantidades para ampliar sus instalaciones y estudios (recordemos que estuvieron en la calle de El Buen Tono N° 6 y en Av. Madero N° 20). La limitada potencia de la XEB frente a la llamada Catedral de la radio en México, la mantenía en el segundo puesto. Por ello, sus directivos se dieron a la tarea de contratar un elenco formidable, el cual, es justo apuntar, se mantuvo fiel a la emisora por varios años: en los radioteatros tenía a la cabeza a Pura Córdova y Abraham Galán con su cuadro actoral “Eugenia Torres”; como orquestas destacaban Ernesto “El Pelón” Riestra, la orquesta “doble” de Roy Carter y la orquesta de Rafael de Paz; entre sus cancioneros más representativos se recuerdan con agrado las voces de Margarita Romero, Wello Rivas, Miguelito Valdés, Maruca Pérez, Carlitos de Nava, Néstor Mesta Chaires, Jaime Nolla Reyes, Los Hermanos Martínez Gil, Josefina “La Chacha” Aguilar, Alfonso Ortiz Tirado, Vicente Bergmann, David Lama, Ray y Laurita y Pedro Infante; Rafael Hernández “El Jibarito”, Jorge del Moral y Miguel Prado estrenaron sus más grandes éxitos en la frecuencia radiada de la XEB; en sus programas cómicos, Joaquín Pardavé, Arturo Manrique “El Panzón Panseco”, Cantinflas, Angel Garaza y Daniel “El Chino” Herrera, hacían las delicias del respetable. En cuanto a locutores, podemos mencionar que contó en su elenco estelar  con Enrique W. Curtis, Jorge Marrón (El Dr. IQ), Edmundo García, Joaquín Gamboa, Humberto G. Tamayo, Adrián Fournier y entre los cronistas deportivos destacaron las voces de Julio Sotelo Agustín  González “Escopeta” y Óscar “El Rápido” Esquivel. Por cierto, el éxito de la estación y su consolidación en el gusto popular en aquella primera etapa, se debió en gran medida a la atinada dirección artística que en aquellos años estuvo a cargo de Alfonso Esparza Oteo, José J. Reynoso y Julián Morán, entre otros.




Tanto la XEB como Radio Mil (que apareció en escena en 1942), con una cartera muy gorda de billetes trataron de mantener una programación competitiva frente a las estaciones importantes de la familia Azcárraga, que además ya tenían la delantera en lo relativo a cadenas radiofónicas. Se estima que en 1945 había un millón quinientos mil radio receptores en el país y que la programación era 80% musical y el resto se distribuía en noticieros, radionovelas y deportes principalmente,  pero la pelea ya no estaba por el primer lugar, cuya preferencia  estaba casi diez veces por encima de la “B”, sino por el segundo lugar que ya era ocupado por  XEQ a mediados de los cuarentas. Esta década fue muy difícil para la XEB. Aunque había anunciado transmitir con 100,000 watts de potencia, debido en gran parte a la Segunda Guerra Mundial, escasearon los suministros técnicos. A pesar de esta circunstancia, logró mantener su señal pero con mucho menor potencia. Sin embargo, los tiempos más crudos no se hicieron esperar: corrió el rumor de que sería adquirida por una empresa americana. No fue así, pero el elenco estelar que antes les mencionamos, pasó a integrarse más temprano que tarde a las filas de sus principales competidores. Y por increíble que parezca, la propia XEB sería absorbida por el emporio Azcárraga durante los años cincuenta.



Entre los programas memorables en la B Grande de México se pueden citar el primer programa patrocinado por la Sal de Uvas Picot en la radio mexicana,  que llevó por nombre "Canciones Picot" y posteriormente fue conocido como todos lo recuerdan "El cancionero Picot"; también, se destaca "La Hora de los Aficionados", que sin lugar a dudas fue uno de los conceptos radiofónicos más exitosos  de la radio (tenían concursos semestrales y la final la transmitía desde  El Palacio Chino). Otro de los inolvidables programas de esta emisora fue  "Té para dos", con la participación estelar de la orquesta de  Ernesto "el Pelón" Riestra, el cual podía escucharse en punto de las 17:00 (esta emisión por cierto, rompió el número de  telefonemas recibidos en la “B”).  Con la conducción de Joaquín Pardavé, sus "Pardaverías"  se convirtieron en un deleite para los radioescuchas: en "México ríe", patrocinado por la Lotería Nacional, Margarita Romero, Laurita Rey, Miguel Valdés, Ángel Garaza, la orquesta de Rafael de Paz y Pedro Infante, se encargaron de llenar de alegrías las noches de los radioescuchas.  Otros  de sus programas estelares eran "Claro de luna" dedicados a la poesía, "Alma de México" y "El Club de la Alegría", sin olvidar todos sus programas deportivos (la B tuvo en exclusiva las transmisiones del fútbol por varios años). Y en épocas más recientes, “Tardes románticas XEB” bajo la conducción de Jorge Kellog. Por cierto, el programa más longevo y desde luego emblemático en esta frecuencia es Serenata XEB vigente desde la década de los sesentas.



Al igual que el grueso de las estaciones comerciales, en la década de 1960, la XEB orientó su programación  en la difusión de música comercial grabada (boleros, tropicales, rancheras y baladas) y en la transmisión de eventos deportivos.

En 1983 el gobierno federal creó el Instituto Mexicano de la Radio y desde entonces, La B grande de México funciona como la estación piloto de este importante complejo radiofónico.

No obstante los múltiples cambios que ha experimentado la XEB bajo la administración del gobierno federal y del IMER, gracias a la atinada dirección artística de los reconocidos investigadores musicales Jesús Flores y Escalante (Q.E.P.D.) y Pablo Dueñas, en su etapa actual, el acervo cultural y artístico de la época dorada de la radio en México tiene garantizado un espacio para el deleite de su vastísimo auditorio.

Y gracias a este generoso esfuerzo por regresarle a la radio su responsabilidad social y cultural, hoy más que nunca debemos reconocer que la “B” es como siempre “La B grande de México”.





Les presentamos diversos audios con los que trataremos de ilustrar los primeros años de tan entrañable emisora.

Cortesana,  composición del músico poeta Agustín Lara en 1931,  el Dr. Alfonso Ortiz Tirado supo aprovechar la XEBT (onda corta de la estación del Buen Tono) para llegar a otras latitudes, lo que le valió el distintivo de “Embajador lírico de la canción mexicana”, una de sus interpretaciones más gustadas en Argentina fue justamente ésta.


Siboney, composición de Ernesto Lecuona en 1927, cabe mencionar que el maestro Lecuona cuando se presentó en la radio mexicana en 1933 lo hizo por XEB, de ese periodo esta grabación realizada por el trío Alma mexicana,  al piano el propio autor.  


Cuando tú me quieras, de la inspiración de Juan S. Garrido, este fox trot grabado en 1935 por Vicente Bergmann acompañado por la orquesta de Roy Carter, tema de la película “La familia Dressel”.


Flores, pregón de la inspiración de Rafael Hernández, disfrutemos de la voz de Margarita Romero en  esta grabación de 1937, un bello recuerdo de El Buen Tono ¿no lo creen?


Cuando vuelva a tu lado,  composición de la inolvidable María Grever, en voz de uno de los cantantes que mejor interpretó su obra, nos referimos a Néstor Mesta Chaires “El gitano de México”, muy popular durante gran parte de los años 30 ‘s y 40’s.


Mañana, el popular vals de la compositora  Victoria  Eugenia en voz del todavía muy joven Pedro Infante realizada en 1943, habían quedado en el olvido los días en que hizo su audición en la B y solo atinó silbar la melodía.


Mocosita, de los tangos inmortales creados por  Contursi, en la B tanto la menudita Maruca Pérez y Carlos de Nava eran sus exponentes para el  tango desde principios de los años 30’s y durante la siguiente década.   



La última noche, composición de Bobby Collazo, esta grabación de 1947 nos recuerda las populares  actuaciones del trío Janitzio en esta emisora.


Té para dos,  la gratísima composición de Youmans sirvió como rúbrica para el programa del mismo nombre con el que  Ernesto “el Pelón” Riestra  debutó en la B en 1932. Esta grabación fue realizada a mediados de los años cincuenta.


Corazón urbano, uno de los programas que más nos gustaba en  la programación de XEB,  era conducido por Jesús Flores y Escalante (QEPD) y Pablo Dueñas, justamente el último programa sirvió de homenaje a don Jesús quien falleció el 26 de octubre de 2012.


Hemos realizado el siguiente video para nuestro canal de youtube, esperamos disfruten de este recuerdo sonoro.