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En este lugar se encuentran reunidos nuevamente el tiempo, la música y nuestros recuerdos...Iniciemos este maravilloso viaje al ritmo de las canciones y melodías de la Música sin Final...Déjese llevar por el mágico sonido que envuelve milagrosamente, ese algo que creíamos olvidado, pero que sigue ahí escondido en algún lugar, sin límites...sin final...¿Quiere saber en dónde está ese lugar?...Habita en su recuerdo y está más allá de la música...¿Nos hace el honor de acompañarnos?...Gracias.

Sus amigos,

Ricardo y Alejandro Martínez Arreola

sábado, 16 de julio de 2016

EL MÁGICO MUNDO DEL COLOR




Fantasías animadas de ayer, hoy y siempre

A lo largo de nuestra vida adulta, recurrimos frecuentemente a los recuerdos de nuestra infancia. Esos años felices que aún al pasar del tiempo no dejamos de contemplar maravillados. Muchas cosas vienen del pasado a nuestro presente para recordarnos que los detalles más sencillos son los más valiosos. Uno de ellos, era lo placentero de ver en familia viejos dibujos animados, la mayoría de las veces por televisión o en la majestuosa pantalla de una sala de aquellos antiguos palacios del cine que existían en la ciudad, en algún álbum de estampas, en las divertidas portadas e interiores de los discos o en figuritas coleccionables de plástico de algunos personajes famosos. En fin, nuestro mundo infantil iluminado por una inmensa cascada de colores.

El primer largometraje a color de dibujos animados realizado en México fue Los 3 reyes magos (1974) estrenada el 1 de julio de 1976 en el cine París. Resulta que esta película no solo fue la primera para nuestro país sino en toda Latinoamérica. Es una cinta que usted amable lector, no debe perderse y a pesar de la notoria diferencia de producción con respecto a las películas estadounidenses, le aseguramos que no quedará decepcionado (por cierto, con motivo de la campaña publicitaria de esta cinta, también se editó un álbum de estampas). Además, como un gesto de respeto y agradecimiento para el cuadro de actores del doblaje, al final de la cinta se presentaron uno a uno: Guillermo Portillo Acosta, Víctor Alcocer, Alberto Gavira, Armando Coria, Gloria Rocha ,Olga Donadío, entre muchos otros. Mencionamos el doblaje porque mucho de lo entrañable de las historias contadas por los personajes de los dibujos animados se debe al mejor doblaje del mundo: el mexicano.

Históricamente el primer largometraje de dibujos animados en color bajo el proceso de Technicolor fue Blanca Nieves y los siete enanos realizada en 1937 por Walt Disney. Recordarán que los grupos ultra conservadores de nuestro país, en algún momento de la década de los años 40’s del cambalachero siglo XX, decidieron prohibir la exhibición de esta cinta por considerarla inmoral, locura que alcanzaría también a una que otra canción de Cri-Crí  El grillito cantor.



México se convirtió desde 1950 en la sede del doblaje en español para los estudios Disney con la cinta La cenicienta utilizando para este fin los estudios Churubusco. Desde 1943 la dirección del doblaje al español ya lo hacía el mexicano Edmundo Santos,  pero en los Estados Unidos. En la década de los años 60’s realizó el re-doblaje de algunas cintas consideradas clásicos de la filmografía Disney, salvó Pinocho (1940) que quedó inconcluso y hasta la fecha sigue conservando su doblaje por actores argentinos.



En esa misma década se produjo una de las series de televisión que hasta le fecha recordamos con gran cariño. Para quienes vivimos nuestra infancia en aquellos años, nos resulta imposible olvidar al coro de voces y a su presentador José Manuel Rosano… ¿Se acuerdan de esto?: El mundo es una cascada de colores, de colores… Mágico mundo de colores… Desde Disneylandia Walt Disney presenta…“El mágico mundo del color”. Esta entrañable serie se transmitía los miércoles a las 8 de la noche por Canal 5 y se repitió durante las dos décadas siguientes (en algún tiempo tuvo como patrocinador a la fábrica de chocolates que dio fama al chocolate en México… La Azteca). Al día siguiente, reunidos en la escuela, antes de que iniciaran las clases o bien a la hora del recreo, invariablemente escuchábamos repetir entre los compañeros de clase la misma pregunta: ¿Viste Disneylandia?... A veces, nos recreábamos con alguna caricatura o la presentación especial de algún corto de las películas de dibujos animados, pero la mayoría de las veces se presentaba una aventura de la vida real o de la vida silvestre… Dos programas estuvieron dedicados a recrear la vida del genial músico y compositor alemán Ludwig van Beethoven y uno más a presentar La leyenda del niño y del águila, que recordamos con especial agrado.

La barra infantil de los canales de televisión de aquellos años, ofrecía un mosaico  sensacional,  auténticas fantasías animadas de ayer y hoy. En el Canal 5, evocamos las barras de Rogelio Moreno y del entrañable Tío Gamboín, quienes presentaban caricaturas de la Metro Goldwyn Mayer (Tom y Jerry, El oso Barney); de la Warner Bros. (Bugs Bunny, Pato Lucas, Porky, Speedy Gonzalez, Silvestre y Piolín); de los estudios de Walter Lantz, El Show del Pájaro Loco en el que podíamos ver actuar al popular Loquillo (Woody) acompañado de Andy Panda, Gallinazo y de Chilly Willy.





Pero las caricaturas de esa genial fábrica de sueños que fue Hanna-Barbera, recrearon los sueños de los niños de aquellos años: El Oso Yogi, Boo-Boo; Huckeberry Hound; Tiro Loco McGraw y Pepe Trueno; Pixie, Dixie y Mr. Jinks; Super Fisgón y Despistado; Maguila Gorilla, Ricochet Rabbit y Droop a Long; Hokey y Danielito; Los Picapiedra; Los Supersónicos; Pepe Pótamo y So-So; La Tortuga Dartagñan y Dum Dum; Lagarto Juancho; La Hormiga Atómica; El Inspector Ardilla y Moroco Topo y por supuesto, el programón: Don Gato y su pandilla, entre muchos más. Los personajes de estas series se editaron en pequeñas figuras de plástico que –en su primera edición integrada por 90 figuras-, aparecieron en los Tuinky Wonder. En 1972 se publicó además un álbum de 365 estampas de estas recordadas caricaturas, todo un tesoro de colección.




Un lugar especial tendrán en nuestro recuerdo don Jorge Gutiérrez Zamora y  Ciriaca, La Calaca tilica y flaca, quienes presentaban la barra infantil del entonces canal independiente que fue el Canal 8.

El carrusel infantil que era la televisión para quienes fuimos niños en la década de 1970, giraba lleno de colores, personajes y canciones que evocamos con nostalgia… Aprendimos con Alberto Lozano que El mundo es una bola de agua y tierra o una Gran canica azul, como decía  Julio Lucena en el Canal 13, entonces del gobierno federal.

El éxito de los dibujos animados no estuvo alejado de la industria discográfica, conservamos en nuestra fonoteca personal diversos discos con grabaciones históricas de lo que les hemos platicado. Fueron realizadas y distribuidas por distintos sellos como: Disneylandia, RCA Victor, CBS, Capitol, Odeón, Decca, WB, Colpix o Astor.

Qué de cosas tiene que inventarse el alma para que hoy, después de tantos años, podamos volver a disfrutar de aquella programación infantil que llenó nuestros sueños de niños… Y como en aquel tiempo, sólo nos queda imaginar que las disfrutamos acompañados de una malteada Bonafina y de una suculenta hamburguesa Superchamacón, acariciando la ilusión de viajar con El Pecas y Chabelo a Disneylandia…

Les presentamos algunos audios que seguramente disfrutarán nuevamente tal y como lo hicieron hace muchos años. Lamentamos el fallecimiento ocurrido hace algunos días de don Julio Salazar amén de ser fundador de El Cuarteto Armónico estuvo a cargo poco más de tres décadas de la dirección musical de las versiones en español de los Estudios Disney. Descanse en paz.

El Mágico Mundo del Color, inolvidable serie de televisión de los años 60’s.


Sonreír y cantar, de la cinta Blanca Nieves y los siete enanos, la voz es de la soprano Lupita Pérez Arias.


Hijo mío,  tal vez es la única versión que apareció en los discos Disneylandia distinta a la de la película.  Disfruten de esta rareza. De la cinta Dumbo.


Soñar es desear, de la película Cenicienta, la voz de Evangelina Elizondo.


El príncipe azul, de la película hasta ese momento más costosa de Disney…La Bella Durmiente. Las voces de Lupita Pérez Arias, Alejandro Algara y el Coro de Bellas Artes.


Busca lo más vital, un gratísimo ejemplo del por qué el doblaje mexicano es tan recordado. El propio Sr. Disney (como lo presentaban en los audio-discos) estaba más que complacido con el trabajo mexicano, por encima que el de su idioma original.


Fantasías animadas de ayer, hoy y siempre, la risa…remedio infalible.


El pájaro loco, sencillamente formidable.


Los Picapiedra, la serie de dibujos animados de Hanna-Barbera más exitosa en su historia.


Don Gato y su pandilla,  esta serie en nuestro país y en toda habla hispana tuvo un éxito sin precedente mientras que en su idioma original fue considerada un fracaso.


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