Hola amigos, en el mes de septiembre
pero de hace 95 años se realizaron las
primeras transmisiones radiofónicas formales en nuestro país. Para celebrar
este acontecimiento, los invitamos a recorrer el cuadrante escuchando algunos
documentos sonoros de estaciones que aparecían cuando girábamos la perilla.
Seguramente pasarán una hora y media muy agradable. Reciban saludos cordiales.
BIENVENIDOS
En este lugar se encuentran reunidos nuevamente el tiempo, la música y nuestros recuerdos...Iniciemos este maravilloso viaje al ritmo de las canciones y melodías de la Música sin Final...Déjese llevar por el mágico sonido que envuelve milagrosamente, ese algo que creíamos olvidado, pero que sigue ahí escondido en algún lugar, sin límites...sin final...¿Quiere saber en dónde está ese lugar?...Habita en su recuerdo y está más allá de la música...¿Nos hace el honor de acompañarnos?...Gracias.
Sus amigos,
Ricardo y Alejandro Martínez Arreola
viernes, 30 de septiembre de 2016
viernes, 23 de septiembre de 2016
PARA OÍRSE HOY: CANTANTES HISPANOAMERICANOS INTERPRETAN EN OTROS IDIOMAS...
Hola amigos, sean
bienvenidos al primer programa de la serie: “Cantantes Hispanoamericanos interpretan
en otros idiomas”. En busca de abrir
nuevos mercados y conseguir nuevas audiencias, la industria discográfica ha impulsado
la carrera de ciertos cantantes que
prometen conquistar nuevos horizontes. La realidad, es que no todos pueden
conseguir triunfar en un idioma distinto al de su origen. Aquí, encontrarán
audios interesantes con voces que esperamos reconozcan en su totalidad.
Comenzamos en 1944 y concluimos en 1985.
sábado, 16 de julio de 2016
EL MÁGICO MUNDO DEL COLOR
Fantasías animadas de ayer, hoy y siempre
A lo largo de nuestra vida
adulta, recurrimos frecuentemente a los recuerdos de nuestra infancia. Esos
años felices que aún al pasar del tiempo no dejamos de contemplar maravillados.
Muchas cosas vienen del pasado a nuestro presente para recordarnos que los
detalles más sencillos son los más valiosos. Uno de ellos, era lo placentero de
ver en familia viejos dibujos animados, la mayoría de las veces por televisión
o en la majestuosa pantalla de una sala de aquellos antiguos palacios del cine
que existían en la ciudad, en algún álbum de estampas, en las divertidas portadas
e interiores de los discos o en figuritas coleccionables de plástico de algunos
personajes famosos. En fin, nuestro mundo infantil iluminado por una inmensa cascada
de colores.
El primer largometraje a color
de dibujos animados realizado en México fue Los
3 reyes magos (1974) estrenada el 1 de julio de 1976 en el cine París. Resulta
que esta película no solo fue la primera para nuestro país sino en toda
Latinoamérica. Es una cinta que usted amable lector, no debe perderse y a pesar
de la notoria diferencia de producción con respecto a las películas
estadounidenses, le aseguramos que no quedará decepcionado (por cierto, con motivo
de la campaña publicitaria de esta cinta, también se editó un álbum de
estampas). Además, como un gesto de respeto y agradecimiento para el cuadro de
actores del doblaje, al final de la cinta se presentaron uno a uno: Guillermo
Portillo Acosta, Víctor Alcocer, Alberto Gavira, Armando Coria, Gloria Rocha ,Olga
Donadío, entre muchos otros. Mencionamos el doblaje porque mucho de lo
entrañable de las historias contadas por los personajes de los dibujos animados
se debe al mejor doblaje del mundo: el mexicano.
Históricamente el primer
largometraje de dibujos animados en color bajo el proceso de Technicolor fue Blanca Nieves y los siete enanos
realizada en 1937 por Walt Disney. Recordarán que los grupos ultra
conservadores de nuestro país, en algún momento de la década de los años 40’s del
cambalachero siglo XX, decidieron prohibir la exhibición de esta cinta por
considerarla inmoral, locura que alcanzaría también a una que otra canción de Cri-Crí El grillito cantor.
México se convirtió desde 1950 en
la sede del doblaje en español para los estudios Disney con la cinta La cenicienta utilizando para este fin
los estudios Churubusco. Desde 1943
la dirección del doblaje al español ya lo hacía el mexicano Edmundo Santos, pero en los Estados Unidos. En la década de
los años 60’s realizó el re-doblaje de algunas cintas consideradas clásicos de
la filmografía Disney, salvó Pinocho (1940) que quedó inconcluso y hasta la
fecha sigue conservando su doblaje por actores argentinos.
En esa misma década se produjo
una de las series de televisión que hasta le fecha recordamos con gran cariño.
Para quienes vivimos nuestra infancia en aquellos años, nos resulta imposible
olvidar al coro de voces y a su presentador José Manuel Rosano… ¿Se acuerdan de
esto?: El mundo es una cascada de
colores, de colores… Mágico mundo de colores… Desde Disneylandia Walt Disney
presenta…“El mágico mundo del color”. Esta entrañable serie se transmitía
los miércoles a las 8 de la noche por Canal 5 y se repitió durante las dos
décadas siguientes (en algún tiempo tuvo como patrocinador a la fábrica de
chocolates que dio fama al chocolate en México… La Azteca). Al día siguiente, reunidos en la escuela, antes de que
iniciaran las clases o bien a la hora del recreo, invariablemente escuchábamos
repetir entre los compañeros de clase la misma pregunta: ¿Viste
Disneylandia?... A veces, nos recreábamos con alguna caricatura o la
presentación especial de algún corto de las películas de dibujos animados, pero
la mayoría de las veces se presentaba una aventura de la vida real o de la vida
silvestre… Dos programas estuvieron dedicados a recrear la vida del genial
músico y compositor alemán Ludwig van Beethoven y uno más a presentar La leyenda del niño y del águila, que
recordamos con especial agrado.
La barra infantil de los
canales de televisión de aquellos años, ofrecía un mosaico sensacional,
auténticas fantasías animadas de ayer y hoy. En el Canal 5, evocamos las
barras de Rogelio Moreno y del entrañable Tío Gamboín, quienes presentaban
caricaturas de la Metro Goldwyn Mayer (Tom
y Jerry, El oso Barney); de la
Warner Bros. (Bugs Bunny, Pato Lucas, Porky, Speedy Gonzalez, Silvestre y Piolín); de los estudios de Walter Lantz, El Show del Pájaro Loco en el que podíamos ver actuar al popular Loquillo (Woody) acompañado de Andy
Panda, Gallinazo y de Chilly Willy.
Pero las caricaturas de esa
genial fábrica de sueños que fue Hanna-Barbera, recrearon los sueños de los
niños de aquellos años: El Oso Yogi, Boo-Boo; Huckeberry Hound; Tiro Loco
McGraw y Pepe Trueno; Pixie, Dixie y Mr. Jinks; Super Fisgón y
Despistado; Maguila Gorilla, Ricochet
Rabbit y Droop a Long; Hokey y Danielito; Los Picapiedra;
Los Supersónicos; Pepe Pótamo y So-So; La Tortuga Dartagñan y
Dum Dum; Lagarto Juancho; La Hormiga
Atómica; El Inspector Ardilla y Moroco Topo y por supuesto, el
programón: Don Gato y su pandilla,
entre muchos más. Los personajes de estas series se editaron en pequeñas
figuras de plástico que –en su primera edición integrada por 90 figuras-,
aparecieron en los Tuinky Wonder. En 1972 se publicó además un álbum de 365
estampas de estas recordadas caricaturas, todo un tesoro de colección.
Un lugar especial tendrán en
nuestro recuerdo don Jorge Gutiérrez Zamora y
Ciriaca, La Calaca tilica y flaca,
quienes presentaban la barra infantil del entonces canal independiente que fue
el Canal 8.
El carrusel infantil que era la
televisión para quienes fuimos niños en la década de 1970, giraba lleno de
colores, personajes y canciones que evocamos con nostalgia… Aprendimos con
Alberto Lozano que El mundo es una bola
de agua y tierra o una Gran canica
azul, como decía Julio Lucena en el
Canal 13, entonces del gobierno federal.
El éxito de los dibujos
animados no estuvo alejado de la industria discográfica, conservamos en nuestra
fonoteca personal diversos discos con grabaciones históricas de lo que les
hemos platicado. Fueron realizadas y distribuidas por distintos sellos como:
Disneylandia, RCA Victor, CBS, Capitol, Odeón, Decca, WB, Colpix o Astor.
Qué de cosas tiene que inventarse
el alma para que hoy, después de tantos años, podamos volver a disfrutar de
aquella programación infantil que llenó nuestros sueños de niños… Y como en
aquel tiempo, sólo nos queda imaginar que las disfrutamos acompañados de una malteada Bonafina y de una suculenta
hamburguesa Superchamacón,
acariciando la ilusión de viajar con El
Pecas y Chabelo a Disneylandia…
Les presentamos algunos audios
que seguramente disfrutarán nuevamente tal y como lo hicieron hace muchos años.
Lamentamos el fallecimiento ocurrido hace algunos días de don Julio Salazar amén
de ser fundador de El Cuarteto Armónico estuvo a cargo poco más de tres décadas
de la dirección musical de las versiones en español de los Estudios Disney.
Descanse en paz.
El Mágico Mundo del Color, inolvidable
serie de televisión de los años 60’s.
Sonreír y cantar, de la cinta
Blanca Nieves y los siete enanos, la voz es de la soprano Lupita Pérez Arias.
Hijo mío, tal vez es la
única versión que apareció en los discos Disneylandia distinta a la de la película. Disfruten de esta rareza. De la cinta Dumbo.
Soñar es desear, de la película Cenicienta, la voz de Evangelina Elizondo.
El príncipe azul, de la
película hasta ese momento más costosa de Disney…La Bella Durmiente. Las voces
de Lupita Pérez Arias, Alejandro Algara y el Coro de Bellas Artes.
Busca lo más vital, un
gratísimo ejemplo del por qué el doblaje mexicano es tan recordado. El propio
Sr. Disney (como lo presentaban en los audio-discos) estaba más que complacido
con el trabajo mexicano, por encima que el de su idioma original.
Fantasías animadas de ayer, hoy
y siempre, la risa…remedio infalible.
El pájaro loco, sencillamente
formidable.
Los Picapiedra, la serie de
dibujos animados de Hanna-Barbera más exitosa en su historia.
Don Gato y su pandilla, esta serie en nuestro país y en toda habla
hispana tuvo un éxito sin precedente mientras que en su idioma original fue
considerada un fracaso.
domingo, 13 de marzo de 2016
MÚSICA SIN FINAL... 6° ANIVERSARIO
Hola amigos, este mes nuestro espacio cumple un año más, confiemos que así sea por mucho tiempo. Les agradecemos sinceramente por sus visitas, comentarios y sugerencias.
A manera de celebración compartimos con ustedes una colaboración de nosotros para la revista Santo y Seña en su edición de este mes.
Esta revista se distribuye en muchos puntos de nuestra capital azteca. En su página de Internet www.revistasantoysena.com cuentan con una presentación de su edición impresa en un formato digital muy agradable. Esperamos puedan leerlo. Reciban nuestros mejores deseos.
Esta revista se distribuye en muchos puntos de nuestra capital azteca. En su página de Internet www.revistasantoysena.com cuentan con una presentación de su edición impresa en un formato digital muy agradable. Esperamos puedan leerlo. Reciban nuestros mejores deseos.
http://issuu.com/larevistasantoysena/docs/santo_sen__a_39_web/3?e=7280974/34049324
lunes, 25 de enero de 2016
LA MONÍSIMA… MONNA BELL
La
Monísima
MONNA BELL es sin duda alguna, un
referente obligado en la historia de la música popular a partir de la segunda
mitad del siglo XX. En 1959 triunfó en el primer festival de la canción ligera
celebrado en España, el famosísimo Festival de la Canción de Benidorm con una
grabación que ya es todo un clásico: El
telegrama, de los reconocidos compositores de la península Ibérica Alfredo y Gregorio García Segura.
De aquel suceso el
coleccionista español Manuel Román recupera las palabras de Gregorio, el autor de la
música: “Yo mismo elegí a Monna Bell para que cantara nuestra melodía, tras
conocerla en Ediciones Hispania a donde iba entonces a ensayar, el año 1959. Me
sorprendió su estilo y talento indudable que demostraba cantando. Dirigí a
Monna en varias grabaciones y siempre sabía encajar su voz perfectamente, sin
excederse en pruebas o ensayos. Sabía lo que hacía, en una palabra. De carácter
era inquieta y variable. Puede que con el tiempo se le haya olvidado y tal vez
no se le hiciera en su día toda la justicia que como artista mereció.”
Al año siguiente se estableció
en México y desde aquí, con su estilo inigualable –como bien refiere Juan
Gabriel-, se adelantó a su tiempo interpretando la más rica variedad de ritmos
musicales que conforman el antecedente inmediato de la balada actual.
MONNA
BELL
es originaria de la República de Chile y nació el 5 de enero de 1938 bajo el
nombre Ana Nora Escobar. Siendo apenas una adolescente inició su carrera
artística tratando de seguir los pasos de sus paisanos Lucho Gatica y Antonio
Prieto, quienes se habían consagrado como prestigiados intérpretes de boleros y
canciones sentimentales en toda Hispanoamérica. A finales de la década de 1950,
MONNA BELL se estableció en España y
precisamente en tierras ibéricas, incorporó a su estilo esa especie de toque
europeo mediterráneo en grata conjunción con el sentimiento latinoamericano.
Por eso le fue fácil adaptar a su voz cualquier variedad de ritmos y armonías
(características indiscutibles de su capacidad interpretativa) como el beguine,
el calipso rock, el cha cha chá y el fox, pasando por el bolero rítmico, la
bossa nova, el swing y por supuesto, la música de Los Beatles y las baladas
europeas.
En nuestro país sus grabaciones
realizadas en España para el sello Hispavox
fueron comercializadas por el recordado sello Gamma en 3 discos larga
duración. Para mediados de los años 60’s firmó un contrato de exclusividad con
el sello Musart en donde grabó 4 discos LP.
En estos sellos quedarían registradas sus mejores interpretaciones.
En esa época contrajo
matrimonio con el director de fotografía Alex Phillips Jr. y apareció en el cine como actriz estelar junto a Luz
María Aguilar y Olivia Michel en la cinta de 1962 Las recién casadas. En ese mismo año comparte créditos con Augusto
Benedico en Los secretos del sexo débil y en 1964 tuvo una aparición especial
en la cinta ¡Buenas noches, año nuevo!,
protagonizada por Silvia Pinal y Ricardo Montalbán.
Entre 1960 y 1980 se presentó
con gran éxito en inolvidables programas de televisión como Variedades de Medianoche, Noches de Bohemia y La bella época y realizó cualquier cantidad de presentaciones
radiofónicas y personales en recitales y en centros nocturnos.
MONNA
BELL
tuvo el privilegio de ser una de las primeras cantantes de música popular que
actúo en el Palacio de las Bellas Artes con el acompañamiento de la Orquesta
Sinfónica Nacional.
MONNA
BELL
ha sido inspiradora de toda una generación de artistas, quienes reconocen su
lugar como primerísima figura de la interpretación. Su habilidad para interpretar canciones
sentimentales con un matiz de jazz y blues, es aun en nuestros días una
cualidad difícil de encontrar en algún otro intérprete.
El singular estilo
interpretativo de La monísima MONNA BELL constituye un puente por el
que transitó el bolero y la canción de corte romántico de la época de oro a la
de corte festivo y sentimental que tendría la balada a partir de la década de
1960.
Una triste enfermedad apagó la
voz de esta extraordinaria intérprete, quien murió en la ciudad de Tijuana,
México el 21 de abril de 2008.
Aunque tal vez esto no sea del
todo cierto. Desde aquel día, el recuerdo de quienes la admiran –que es algo
que nunca muere- repite sin cesar: ¿Dónde estás, dónde estás?... Y no puede
alcanzarla pues una montaña se interpone en su camino… Pero persiste en su
empeño y así, subiendo, subiendo, sin importarle que las nubes se rían a su
andar, el recuerdo llega a la cumbre cubierta de nieve… Y entonces ahí, cerca
de Dios, por fin puede escucharla cantar otra vez… Sí, es su voz celestial… Es
la voz de La Divina MONNA BELL.
Les presentamos las grabaciones
más representativas que esta magnífica intérprete realizara entre 1959 y 1969,
también les ofrecemos la canción
principal de su último disco grabado en 1992.
Un telegrama, composición de
los hermanos Gracía Segura.
La montaña, compuesta por
Augusto Algueró
Pequeña, bolero compuest por Maderna y Expósito.
Porque tú me acostumbraste, de
la inspiración del cubano Frank Domínguez.
Aún te sigo amando, compositor
J. Sánchez.
Enamorada, compuesta por De
León y Guijarro.
Marea baja, composición por
Robert Maxwell y Carl Sigman.
La chica de Ipanema, compuesta
por Antonio Carlos Jobim.
Alguien cantó, composición de
Udo Jürgens.
Corazón feliz, composición de
James Last y J. Rae.
Es que estoy pensando en ti,
composición de Armando Manzanero.
El sonido del amor, compuesta
por Juan Gabriel.
lunes, 14 de diciembre de 2015
AGUSTÍN LARA...LA MISTIFICACIÓN DE UNA QUIMERA
Hola amigos, en la edición de diciembre de la revista
Santo y Seña aparece publicada en la
página 25 una colaboración de nosotros: Agustín Lara…La mistificación de una quimera.
Esta revista se distribuye en muchos puntos de nuestra capital azteca. En su
página de Internet
www.revistasantoysena.com cuentan con una presentación de su edición
impresa en un formato digital
muy agradable. Esperamos puedan leerlo.
Les deseamos
felices fiestas.
http://issuu.com/larevistasantoysena/docs/santo_sen_cc_83a_2037_web?e=7280974/31952902
miércoles, 21 de octubre de 2015
TOÑA LA NEGRA... LA SENSACIÓN JAROCHA
Cariñosamente se le conoció con este nombre a la que
quizá haya sido la mejor cancionera mexicana: María Antonia del Carmen
Peregrino Álvarez. Arrullada por palmeras borrachas de sol tímidamente
iluminadas por la luna de plata, Toña vio las primeras luces de la vida en el
Puerto de Veracruz, en el popular barrio de la Huaca, el 17 de octubre de 1917.
Su voz, como la noche tropical, lánguida y sensual, se apagó en la ciudad de
México el 16 de diciembre de 1982.
Siendo apenas una niña, gustaba de cantar con gran propiedad
en reuniones familiares, fiestas y concursos. Al iniciar la década de los años
treinta del siglo XX, TOÑA LA NEGRA
viajó a la ciudad de México para probar fortuna. Acompañada de su esposo y de
su sobrino (el también popular Negro
Peregrino), se dio a la tarea de buscar a un compositor que por aquellos
años empezaba a gozar de reconocida fama: Agustín
Lara.
Sobre el afortunado encuentro, Lara comentó: “En 1932 conocí una cantante desconocida;
abrir ella la boca y abrirla yo también, pasmado, fue todo uno. Cuando la oí
cantar en una fiesta privada me levanté de un salto... Pero, ¿de dónde ha
salido usted? le pregunté, intrigado por su voz maravillosa... Nadie, soy
nadie, señor Lara –me contestó-. Mis amigos me dicen Toña La Negra y soy de Veracruz. Quedé tan impresionado
con ella que la invité a comer al día siguiente. Una nueva musa había llegado a
mi vida. Para Toña La Negra escribí
mi canción Lamento Jarocho”. Así fue como la caprichosa vida unió a dos
pilares indiscutibles de la canción popular. Actuaron juntos en una revista
musical que se presentó en el Teatro Esperanza Iris. Ahí Toña estrenó “Lamento jarocho” el 31 de diciembre de
ese 1932 y fue tanto el éxito que tuvo con la canción que tuvo que interpretarla
siete veces más (los cronistas de la puesta en escena, refieren que el
espectáculo que estaba programado únicamente para esa fecha, se repitió 24
veces en los siguientes días). Gracias al éxito de La Sensación Jarocha, sus familiares (músicos líricos en su
mayoría), siguiendo el vaivén de la clave azul, se integraron al Son de Marabú que en aquella época era
la orquesta oficial de la Compañía de Revistas Toledo.
¿Cómo surgió el nombre artístico de TOÑA
LA NEGRA? En una entrevista que le
realizó la periodista Cristina Pacheco el 22 octubre de1980, Toña le contó lo
siguiente de su llegada a la capital del país: “Recuerdo que llegamos el 16 de julio (ella, su esposo y su primer hijo
de 40 días de nacido), día de la Virgen del Carmen. Tuve tanta suerte que para
el 16 de diciembre, día de la primera posada, debuté en El Retiro, un cabaret
magnifico que estaba en las calles de Oaxaca, frente al Toreo. Allí me conoció
y me oyó Emilio Azcárraga. Entre él y Enrique Contel me pusieron TOÑA LA NEGRA. Antes se me conocía
únicamente como “la Peregrino”.
La calidad interpretativa y el estilo inconfundible de
TOÑA LA NEGRA, llamaron la atención
de don Emilio Azcárraga Vidaurreta, dueño de
XEW La voz de la América Latina
desde México y pronto la incorporó a su distinguido elenco artístico,
siempre haciéndose acompañar por Lara o por la orquesta de Alfredo Girón. A
esta época corresponden sus apoteósicas actuaciones en el Politeama y en el centro nocturno más exclusivo: El Retiro.
Los primeros registros discográficos que realizó TOÑA LA NEGRA quedaron impresos en
añejos discos de 78 r.p.m prensados por la Peerless. A mediados de los cuarenta
del siglo pasado, pasó a formar parte del catálogo de artistas exclusivos de la
RCA Victor, dejando en esas grabaciones una parte muy importante de la historia
del bolero en toda Hispanoamérica: Angelitos
negros, Cenizas, Y sin embargo te quiero, Sin ti, Como Golondrinas, Palmeras,
Irremediablemente sola, Este amor salvaje, En mi soledad, Oración caribe
y toda la suite tropical e incontables boleros de Lara. En la última etapa de
su carrera, grabó para Discos Orfeón y tuvo la fortuna de reverdecer los
laureles de infinidad de boleros de la época de oro gracias a novedosos
arreglos y al empleo de modernas técnicas de grabación.
El repertorio de Toña fue muy amplio pues cantó sones,
boleros, congas, guarachas o canciones afro. A la periodista Beatriz
Reyes Nevares le haría la siguiente declaración en una entrevista en febrero de
1962: “Yo no sé música. Nunca he conocido los secretos técnicos del canto. Todo
lo he hecho con mi voz”. En esa charla, nuestra homenajeada le expresó su
malestar respecto de las empresas grabadoras que encasillan a una cantante en
un solo estilo y no la dejan salir de él. Y es que era muy alto el interés de
Toña por lo que se hacía musicalmente en
otras partes del mundo y debido a esa “política de su empresa discográfica”, no
logró incursionar en géneros que bien le iban a su voz: jazz, bossa nova, canciones
con sentido social (protesta) y desde luego, no pudo ver realizada la ilusión
que tenía por grabar un disco con música internacional.
A lo largo de 50 años de vida artística La Sensación
Jarocha participó con éxito en todos los medios de difusión del
espectáculo. Son incontables los programas musicales de radio que engalanó con
su presencia; fue estrella indiscutible del teatro de revista y figura estelar
en los más distinguidos centros nocturnos de México, América Latina y España;
también fue pionera en la televisión mexicana y su voz se dejó escuchar en más
de 20 películas nacionales. En el celuloide dejó el recuerdo de su imagen y voz
en cintas como Payasadas de la vida (1934), Cara
o cruz (1938), Konga roja (1943),
Humo en los ojos (1946), Mujeres en mi vida (1950), Pecado (1951) y Bolero inmortal (1958).
Su voz y presencia acompañaron -en la última etapa de
su carrera-, los recuerdos de sus fieles seguidores quienes, arrobados por el
encanto de su voz, evocaron la época de oro de la canción romántica… Aún se le
recuerda engalanar el programa Nostalgia,
que conducía Jorge Saldaña a principios de los años 70’s en el Canal 13 o sus exitosas participaciones
en La bella época (Canal 2 de
Televisa), que conducían Monna Bell y Antonio Badú.
Aquel 16 de diciembre de 1982, muchas estaciones de
radio programaron sus más exitosas grabaciones… Sin duda, aquel día, un
angelito negro llegó al cielo.
Le rendimos este pequeño tributo a quien por sus cualidades
interpretativas ha sido considerada como una intérprete sensacional... La Sensación Jarocha TOÑA LA NEGRA.
Les ofrecemos la siguiente selección musical
perteneciente a los sellos discográficos Peerless, RCA Victor y Orfeón, registros
fonográficos realizados entre la década de 1930 y la década de 1960.
El cacahuatero, primera grabación de nuestra
homenajeada, de la inspiración de Mario Ruiz Suárez con toda la atmósfera y
gloria del teatro de revista.
Sin tu amor, composición de José de Jesús Morales.
No vale la pena, autor Orlando de la Rosa.
Pensando en ti, composición de Alfonso Torres.
Irremediablemente sola, del compositor Avelino Muñoz.
Cuando tú me querías, aquí está acompañada por el
Conjunto de Pablo Peregrino y el Quinteto Fantasía.
En mi soledad, original de Miguel Pous.
Ven acá, composición de Agustín Lara.
Ausencia, composición de Agustín Lara (al piano).
Por qué negar, compositor Agustín Lara (al piano).
Seguiré mi viaje, autor Álvaro Carrillo.
Amor, composición de Pedro Flores.
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