BIENVENIDOS


En este lugar se encuentran reunidos nuevamente el tiempo, la música y nuestros recuerdos...Iniciemos este maravilloso viaje al ritmo de las canciones y melodías de la Música sin Final...Déjese llevar por el mágico sonido que envuelve milagrosamente, ese algo que creíamos olvidado, pero que sigue ahí escondido en algún lugar, sin límites...sin final...¿Quiere saber en dónde está ese lugar?...Habita en su recuerdo y está más allá de la música...¿Nos hace el honor de acompañarnos?...Gracias.

Sus amigos,

Ricardo y Alejandro Martínez Arreola

sábado, 24 de julio de 2010

LA CUBANÍSIMA...OLGA GUILLOT


La Temperamental OLGA GUILLOT nació en Santiago de Cuba. Su infancia transcurrió en La Habana y gracias a la influencia musical que ejercieron en ella sus parientes más cercanos, tuvo la oportunidad de cantar a dúo con su hermana María Luisa siendo apenas unas niñas en variados eventos sociales, reuniones familiares y en programas de radio para aficionados, en los que resultaron ganadoras en diversos concursos. La preparación musical de “La Guillot” estuvo a cargo de la soprano Hortensia Coalla y del tenor Mariano Meléndez quienes eran prestigiados maestros del Conservatorio de La Habana.

Al iniciarse la década de los cuarenta, OLGA GUILLOT formó parte del Conjunto Siboney. En 1945, decidió iniciar su carrera de solista y grabó sus primeros discos para el sello Panart. El primer éxito de importancia en su brillante carrera, corresponde a la canción Lluvia gris, interpretación que le valió actuar en el famoso centro nocturno Zombie Club, así como en los principales teatros de Cuba. Al año siguiente, La Cubanísima OLGA GUILLOT fue aclamada como la cantante más popular de la radio y consagrada como Reina al iniciar los cincuenta.

En 1947 viajó a tierras mexicanas para realizar su primera presentación en la meca del bolero y habiendo triunfado en los principales escenarios de la capital azteca, lanzó su voz por toda América. Su encuentro con México, significó para Olga la consolidación de una exitosa y prolongada carrera artística que la mantuvo como una de las principales exponentes de la canción romántica.


La Reina del Feeling ha sido la artística de la bella isla que se presentó en mayor número de ocasiones en los escenarios más exclusivos del mundo: en el Carnegie Hall actúo en tres ocasiones, dos en el Lincoln Center de Nueva York, seis veces pisó el Palladium y otras tantas cautivó con su inigualable estilo el Millon Dolar de Los Angeles, el Montmartre de París y el Casino de la ciudad italiana de Capri.

Su trayectoria discográfica es verdaderamente impresionante. Además de grabar para Panart, realizó discos para la Columbia; posteriormente en Puchito, logrando gran impacto con el bolero Miénteme de Armando “Chamaco” Domínguez. Sin duda alguna, sus mejores registros quedaron impresos en Discos Musart y de esos históricos acetatos, incluimos en este compendio una selección de boleros clásicos en la voz y el feeling inconfundible de esta singular intérprete.

El cine no escapó a los dominios de La Guillot. Participó interpretando algunos temas en filmes realizados en Cuba, en México y en España. En 1961, debido a los problemas políticos que enfrentaba la isla, abandonó la tierra que la vio nacer con destino a Venezuela esperando una Visa para residir en los Estados Unidos (llevaba en brazos a su hija Olga María de escasos 6 meses). Gracias a la invitación que le hiciera el compositor José Sabre Marroquín, Olga estableció su domicilio en México durante una larga temporada antes de residir definitivamente en Miami.

OLGA GUILLOT en todo momento fue objeto de múltiples homenajes y premios de todos los pueblos latinoamericanos que reconocieron su calidad y entrega artística en los escenarios. Nuestro blog rinde este humilde tributo a la creadora del bolero-feeling fallecida el pasado 12 de julio, esperamos sea de su agrado.


Miénteme, de la inspiración Armando Domínguez.


Porque tú me acostumbraste, de la inspiración del cubano Frank Domínguez.


La gloria eres tú, magistral composición del maestro César Portillo de la Luz.


No vale la pena, una de las mejores versiones para esta composición de Orlando de la Rosa.


Por nuestra cobardía, de la amplia obra musical de José Antonio Méndez.


Apóyate en mi alma, de la inspiración del maestro Luis Demetrio.


Qué sabes tú, original de Mirtha Silva.


La noche de anoche, composición del que fuera su esposo René Touzet.

miércoles, 30 de junio de 2010

Y EN 6.20...LA MÚSICA QUE LLEGÓ PARA QUEDARSE

No podíamos dejar de comentar el aniversario de una de las estaciones con mayor tradición en la radio mexicana...XENK Radio 6.20. El pasado 20 de junio celebró 64 años de su infatigable andar por los caminos del aire.

Motivados por aquello que alguna vez dijo la mente brillante de Monsiváis “La nostalgia nos recuerda que tenemos memoria” decidimos dar un repaso por algunos momentos en la historia de la emisora. Recíbanlo como un pretexto para despertar en ustedes amigos lectores una visita a sus mejores recuerdos. Podrán ampliarla, puntualizarla, corregirla o tan solo disfrutar lo que para muchos o quizá para todos se convierte en un lugar común: soñar la radio.

Un regalo para sus oídos…

El inicio de sus operaciones coincide con una época afligida pero que a su vez se llenaba de júbilo por el fin de una guerra y de incertidumbre tanto para las industrias del cine y de la radio que esperaban el arribo de un rival de dimensiones inimaginables que se presentaría como una fábrica de sueños …La televisión.

El 20 de junio de 1949 Radio 6.20 independiza su señal de otra radiodifusora con la que transmitía de forma paralela bajo el nombre de “Unión Radio” desde tres años atrás cuando los 620 kilohertzios fueron concesionados, la publicidad insertada en los principales diarios la anunciaba como “XENK Radio 6.20… La Estación Juvenil de México”, informaba muy brevemente el contenido de su programación: Deportes, Música Moderna y Dramatizaciones apasionantes. Inicialmente sus instalaciones estaban en el Pasaje Catedral tal y como lo recuerdan algunos radioescuchas de esa época, pero el sitio que mayor tradición le dio a la emisora fue cuando sus oficinas y estudios se ubicaron también en los años cincuenta en el cuarto piso de un elegante edificio (aún existe) casi en el cruce de las Avenidas Juárez y Balderas, aquel espacio en el que también lucía imponente un reloj cuya hora era proporcionada por la marca Haste. ¿Recuerdan la imperecedera frase que caracterizó a la XEQK? Haste un nuevo concepto del tiempo. Haste, Haste la Hora de México. La Avenida Balderas fue conocida durante los cuarenta y cincuenta como el Wall Street mexicano por la alta concentración de empresas del ramo financiero que se asentaron ahí. A esta esquina se le solía llamar cariñosamente por los radioescuchas “la esquina del Gallo” en alusión a “El gallito Sixto”, distintivo de Radio 6.20 pues su propietario en aquel entonces, don Víctor Blanco Rodríguez, empresario de origen español y de amplísima cultura, tenía profundo respeto y admiración por la cultura francesa, para quienes el gallo es considerado como un animal noble, asociado estrechamente con el vigor, el coraje, la valentía o el orgullo. Por esta razón quizá lo eligió como el emblema mítico de tan entrañable frecuencia.


En 1950, Radio 6.20 había contratado en exclusiva los servicios de transcripciones de Capitol y Lang Worth, así como los últimos éxitos de los prestigiados sellos discográficos Columbia, Decca, Mercury, RCA Victor y MGM entre otros. Sin duda, contar con este catálogo les permitía ofrecer indiscutiblemente -como así lo anunciaban- la mejor música moderna del mundo. Por cierto, en esta etapa, el nuevo identificativo de la emisora era el de “Emisora de la Juventud” el cual duraría por varios años.

De los años cincuenta uno de los programas de mayor importancia en la señal de los 620 kilociclos es Café Concierto (música de actualidad), emisión que por algún tiempo pasaba simultáneamente por Radio Mil. La voz que identificaba tan nostálgica producción era la de Raúl Paniahua Bustos y es, sin duda alguna, el programa más longevo de la emisora, vigente por casi cinco décadas. Destacaban también los siguientes programas Ritmos de Sobremesa, Sesión de Jazz, The Danzante Dominical, Rapsodia en Ritmo, El Club Juvenil, Armonías de Juventud, Miscelánea Radio 6.20, Los 7 Grandes de la Música Moderna en México, Bitácora Social y Música de las Américas, entre muchos otros más.

Algunos locutores de aquella década fueron Jorge Kellog, José Alberto Villamil, el Ing. Raúl Vega, Raúl Paniahua, Luis Amador de Gama “El Pelón Amador”, “El Conde" Gustavo Armando Calderón, Fernando Balderas, Ramiro Garza y Armando Rascón Salmón.

Otro dato para recordar de esta década es la participación de los micrófonos de Radio 6.20 en la película mexicana Viva la Juventud (actuaron entre otros Andy Russell y María Victoria). ¿Cómo? Haciendo la narración de un partido de futbol americano entre los rivales eternos, los Burros Blancos del Politécnico en contra de los Pumas de la Universidad. Es muy probable que el locutor que aparece a cuadro fuera Luis Amador de Gama, quien entre otras cosas escribió un libro sobre la Historia del futbol americano en México.

Pero ¿es todo? Por supuesto que no, muchos de los artistas del cine y la música en la Unión Americana dejaron mensajes de felicitación para Radio 6.20 Entre ellos podemos señalar a Grace Kelly, Clark Gable, Ava Gardner, Robert Taylor, Eleanor Parker, Rock Hudson, Debra Paget, Tyrone Power, Julie Adams, Robert Wagner, Marylin Monroe y Gregory Peck, Frank Sinatra, Nat King Cole, Paul Anka, Johnny Mathis, Pat Boone, The Platters y la Miss Universo francesa Christiane Martell.


La parada musical de favoritas de Norteamérica…

Una vez llegados los años maravillosos de los sesenta, Radio 6.20 continuaba gozando de la preferencia de la comunidad estudiantil y de la juventud capitalina en general, siempre vigente con los nuevos ritmos que se imponían en el escenario musical, pero a su vez mucho de su auditorio había madurado y no necesariamente se identificaban con la música de la llamada “nueva ola”, así es que el locutor y también Director Artístico Silvestre Raso -recientemente desaparecido-, acertó en un lema que incluyera a todos en el vasto acervo musical de la emisora. Así nació “La Música que llegó para quedarse”, utilizado desde los primeros años de esta década y hasta nuestros días. Durante esos años Radio 6.20 se convirtió en la primera estación en México que dio a conocer la música del cuarteto de Liverpool, Los Beatles, a través de la canción All my loving.

En esta década se dieron cita los programas que mayormente distinguieron a la emisora: Reunión de etiqueta, la voz que lo identificaba era la del inolvidable Fernando Balderas; Personalidad, con la inmejorable presentación que Armando Rascón Salmón hiciera para esta revista musical; Las que llegaron al Hit Parade, inolvidable emisión de las favoritas de Norteamérica en la voz de Gonzalo Soto; El Directorio de la Música que llegó para quedarse, emisión de gratísimos recuerdos en voz de sus mejores locutores.


Las estupendas voces que podían escucharse en sus micrófonos eran entre otras la de Silvestre Raso (pionero en radio noticieros cuya voz aparecía en los anuncios del refresco Squirt y de la marca discográfica Musart), Gonzalo Soto (voz oficial de los productos Admiral y quien en su carrera de doblaje, dio vida al Capitán en La Isla de Gilligan, además, realizó muchos programas de televisión al lado de Genaro Moreno); Enrique Ponce de León (voz de evocación que ocupara un cargo distinguido en la Asociación Nacional de Locutores y fuera tan recordado por aquel comercial televisivo de la revista Vogue-México cuyo fondo musical era Una vez más con la orquesta de David Rose) y por supuesto, no podemos dejar de mencionar a los pilares de todas las épocas y voces fuera de serie: Fernando Balderas, Raúl Paniahua y Armando Rascón Salmón.

Una anécdota de esta década tiene lugar cuando el joven Adolfo Fernández Zepeda acudió a sus instalaciones para realizar su prueba como locutor pero desafortunadamente no fue aceptado. Sin embargo, hoy su exitosa trayectoria es reconocida por todos y quizá sea la voz radiofónica que más identifica la gente.

La tradicional y única experiencia…

Los años setenta y ochenta se convirtieron en la consolidación de los proyectos emprendidos durante las décadas anteriores, la programación musical siempre a tono con las modas musicales, sin perder de vista el acervo de melodías y canciones que los había distinguido ya sea por su exclusividad o por su formidable ejecución, aunque en estos años comenzaba el ocaso de su época de oro. Las estaciones musicales tuvieron cada vez mayor presencia en la banda de Frecuencia Modulada, la fidelidad y potencia de su señal ampliaba la oferta de nuevos conceptos, tanto en creatividad como en su aspecto tecnológico. En los años ochenta hubo cambios relevantes en la industria radiofónica en México. Así, la llamada Catedral de la Radio…la XEW cambiaba su formato al novedoso concepto de radio hablada lo cual originó movimientos en los esquemas de muchas estaciones. Radio 6.20 emisora con una importante tradición en el cuadrante nos continuaba ofreciendo una carta programática enteramente musical pues seguían proyectándose con notable éxito los programas Café Concierto, Las que llegaron al Hit Parade, El Directorio de la Música que llegó para quedarse, Personalidad y además, se incorporarían entre otros Gracias por el Recuerdo, Vibraciones Musicales 6.20, Esto es el Cine y ésta su música, Es tiempo de bailar, El Sonido de las Grandes Bandas y Avances 6.20. El cuadro de locutores que cubrieron esta inolvidable etapa estaba integrado por Jorge Gutiérrez Zamora, Juan Garduño, Manuel Guillén, Luis Gerardo Zavala, Armando Rascón Salmón, Fernando García (FG), Jaime Hernández Martínez, el Ing. Raúl Vega, Fernando Balderas (murió en 1987) y Raúl Paniahua (falleció en 1982). En esta década sus oficinas se encontraban en la calle de Bartolache de la elegantísima Colonia del Valle.


Y por hoy hasta aquí con la evocación…

Los años noventa significaron cambios para la emisora, el principal y más importante, la compra de la estación por la prestigiada Cadena RASA, un grupo importante en la industria radiofónica con muchos años de historia. El concepto musical continuaba bajo la misma premisa pero acondicionando una barra programática más diversa al incluir producciones asociadas a la radio hablada, ahora su señal era recibida en estéreo. No es nada desconocido para muchos radioescuchas que en incontables ocasiones y en todos los tiempos han sido testigos que la fiera competencia por la preferencia de la audiencia y de los anunciantes lleva consigo una inminente posibilidad de un cambio repentino, inexplicable (para todos) y radical en los nombres e identificaciones, formatos y ofertas de muchas emisoras no importando el tamaño o arraigo de éstas, a pesar del agravio que su auditorio pueda sentir, pero si lo miramos desde la otra perspectiva es totalmente justificable procurar la viabilidad económica de sus empresas. Durante estos años algunos locutores que solían escucharse eran Armando Rascón Salmón la voz institucional (murió en mayo de 2007), Manuel Guillén, Luis Gerardo Zavala, FG, Isidro Sánchez, José Hernández de la Peña, Ramiro Jacobo (voz que identificó a Radio Mundo) y Luis de Mauleón entre otros. Continuaban algunos programas tradicionales de la emisora, así como la incorporación de nuevas emisiones como Instrumentales de siempre, Del Pentagrama al celuloide, un espacio musical dedicado los Beatles producido por el Club Todos juntos ahora y muchos más sobre temas diversos. Su nueva y actual casa se encuentra en la porfiriana colonia Roma.




Radio 6.20 se sigue ajustando con los tiempos de vertiginosa modernidad pero conservando intacto su nombre, su lema y la identificación sonora del gallito Sixto, aspectos fundamentales de su historia para el imaginario colectivo. En este 2010 a través de un proyecto loable encabezado por distintos funcionaros de la emisora pero en particular por Cinthia Villalobos-profesional de la comunicación- para documentar la memoria auditiva de la estación a través de los registros sonoros que el auditorio grabó, almacenó y que tuvo a bien donar sin mayor pretensión que la de constituir una fonoteca del recuerdo, un testimonio de lealtad de sus radioescuchas que a lo largo de 64 años de “estar en el aire” sigue vigente.

Los dejamos con algunas canciones y melodías que se identifican bajo la apreciación de música que llegó para quedarse.


Una huella en el tiempo, un breve recorrido sonoro por la época de oro de nuestra Radio 6.20.



A través de los años, canción que originalmente se utilizó en el teatro de revista a principios de los años 30, sin duda su mejor versión apareció en la memorable película Casablanca del año de 1942, quien la canta acompañado del piano es Dooley Wilson, aunque como dato curioso… él sólo sabía tocar la batería.



Riviera, en 1956 la orquesta de Buddy Bregman nos ofrecía este magnífico tema para el sello de la RCA Victor, un número distintivo de la música que llegó para quedarse.



Recordaré esta noche, Pat Boone con el acompañamiento de la orquesta y coros de Billy Vaughn registraría este número en un disco sencillo de la marca Dot en 1958, inolvidable la presentación que hacía Armando Rascón para esta canción.



La montaña, siempre recordada esta canción de Algueró en su versión con La Divina Monna Bell , de las incontables versiones que se hicieron para este número destaca el personal tratamiento que Frank de Vol y sus cuerdas Arco Iris realizaron en 1960.



Campana rota, el compositor, actor y cantante italoamericano Teddy Randazzo en los estudios de la ABC Paramount registraba en 1961 esta canción acompañado por la orquesta y coros de Sid Feller con arreglos de Don Costa, favorita indiscutible en la programación de 6.20 de varias décadas.



Por favor, la voz de Frank Ifield podía ser escuchada gratamente en muchos segmentos de la programación, pero sobre todo en la emisión de Personalidad, aquí una de sus más recordadas interpretaciones para el sello Capitol en 1964 bajo la dirección orquestal del también inglés Norrie Paramor.



Alma cariñosa, original de Michel Polnareff, les presentamos la versión instrumental mejor lograda con la orquesta del francés Raymond Lefevre del año de 1968.


Serenata a la luz de la Luna, de las incontables versiones que se han realizado desde 1938 año de su creación, una de las más populares fue la realizada por Bobby Vinton para el sello de la ABC en 1976.



Nostalgia, Pop Concerto Orchestra nos ofrece su inolvidable versión de 1976 para este número de la música que llegó para quedarse.



Espejos, la irlandesa Sally Oldfield cuya voz impecablemente se integraba en una atmósfera de armonías originales que disfrutamos desde 1978 año de esta estupenda grabación.


Y sin embargo te quiero, canción memorable que se escuchó gratamente en la película Tres palabritas del año de 1950, la canadiense Anne Murray la graba en 1980 haciendo una magnífica versión.


Tao, el músico Sojiro nos deleita con una de las melodías más selectas de su inspiración, original de 1987 incluida en el álbum Forest. De la corriente novedosa que Radio 6.20 nos presentaba atinadamente como exclusividad.

jueves, 10 de junio de 2010

MARGARITA CASTILLO…MUCHO MÁS QUE UNA BELLA VOZ.

Hace casi tres décadas escuchamos por primera vez una voz mágica, transparente y de dicción perfecta, que salía de la antigua consola de nuestra familia a través de la frecuencia de los 860 kilohertzios en la actual y casi olvidada banda de Amplitud Modulada. Desde entonces, esa voz ha sido significativa en nuestras vidas. Gracias a ella descubrimos que las palabras tienen voz propia y los pensamientos alcanzan su resonancia verdadera. Por muchos años desconocimos que Margarita Castillo amén de ser una profesional del micrófono es también una magnífica escritora, poeta y realizadora de cortometrajes en video, entre muchas otras actividades del ámbito cultural.

Algunos meses atrás tuvimos la oportunidad de conocerla en las instalaciones de nuestra UNAM, en un lugar apacible que le permite desarrollar toda su creatividad a pesar de los obstáculos técnicos y humanos que a veces se le atraviesan. Escucharla de frente es una sensación indescriptible, inolvidable; el temperamento con el que realiza su trabajo es sencillamente admirable y sus reflexiones son siempre profundas y perspicaces. Al final de nuestro encuentro recibimos de sus manos un material inestimable de audios y cuentos en los que nos comparte muchos pedazos de su vida y de sus sueños, de sus preocupaciones y ¿por qué no? de sus esperanzas. Hace algunos días nos hizo el honor de compartirnos sus cuentos más recientes, los cuales gozamos plenamente y esperamos verlos publicados próximamente.


En este mes de junio Radio UNAM cumplirá 73 años al aire y la voz de Margarita Castillo celebra 31 años de escucharse en esa emisora. Gracias a ella, el espíritu de una raza y las palabras se funden en un mágico abrazo para viajar juntos a su destino.


Para saber más de Margarita Castillo visiten su sitio web www.margarita-castillo.com



*Foto por Cristina Rodríguez publicada en el periódico La Jornada.

Radio UNAM. Los que hacemos la Radio, Margarita Castillo.


Para los que amé y me amaron, Alicia Arriaga Hernández.


Joven, Margarita Castillo.


Los amorosos, Jaime Sabines.


Intimidad, Mario Benedetti.


Palabras, Margarita Castillo.


Soy tu secreto, Margarita Castillo.


Engendraremos niños, Gioconda Belli.

miércoles, 26 de mayo de 2010

EL BOLERO… EVOCACIÓN DE LA ÉPOCA DE ORO

PRIMER PARTE
La Nostalgia de los Primeros Años

El siglo XX se engalanó con la presencia del ritmo musical de mayor arraigo e identidad nacional: el bolero, producto de la fusión de la danza habanera y la canción lírica tradicional.

El primer bolero mexicano (desde 1919 es una indiscutible favorita del cancionero popular) se debió a la inspiración de Armando Villarreal: Morenita mía. Al iniciarse la segunda mitad de los años veinte del siglo pasado, apareció en la escena musical Augusto Cárdenas Pinelo, el inolvidable Guty Cárdenas, trovador de origen yucateco que en su peculiar estilo interpretativo inmortalizara Presentimiento, de Emilio Pacheco (1926); Rayito de sol, de la inspiración de Ermilo Padrón y Nunca (1927) de Ricardo López Méndez y muchas más que registrara para el sello Columbia, hasta su trágica muerte en abril de 1932.

El origen del bolero mexicano es muy similar al del tango argentino: los dos nacieron en la obscuridad de algún bar ubicado en desagradables callejones de barriada en dos incipientes ciudades de América (México y Buenos Aires) que escondían bajo la sombra proyectada por un farol, las profundas contradicciones capitalistas en el umbral del siglo XX cambalache.

Agustín Lara es el auténtico creador del bolero mexicano, de carácter citadino, clasemediero, repleto de elementos modernistas e irreverente ante la moral provinciana heredera del porfiriato. La sensibilidad lariana, lánguida, sensual y alter ego de la bohemia, hicieron del Flaco de Oro, el símbolo de toda una generación y desde luego, el centro de la industria musical que giraba ya en torno a los medios masivos de comunicación imperantes en la época: la radio, el cine y la ya consolidada industria discográfica.

Con el bolero Imposible (1928), la canción romántica se transformó y todo un continente cantaría el repertorio más sublime de la lírica larista. Los nuevos rumbos que tomaría la canción popular mexicana estarían acompañados a partir de entonces, por los acordes extraídos por un arrobamiento casi místico de un elegante piano de cola. En la obra del célebre músico poeta, se reinventaría el mundo de la bohemia entorno de una mujer que, convertida en diosa, llena del veneno que fascina en su mirar, ocuparía el centro de ese nuevo y palpitante universo.

El género musical más popular en el mundo de habla hispana ha resistido con orgullo y majestad el inclemente paso del tiempo. En el modesto paisaje rural de la Cuba de finales del siglo XIX asomaron apenas las primeras notas de sus cadenciosos ritmos… Su embrujo casi místico, las ha llevado a recorrer el mundo entero hasta nuestros días, con una invitación permanente al baile lento, sensual y acariciante.

El bolero ha tenido la virtud de reinventarse día a día. Cada generación (desde aquella fecunda y añorada constelación de compositores y cantantes de los años treinta) hasta nuestros días, el ritmo romántico por excelencia, se ha mantenido vigente en el gusto popular.

En los primeros boleros que se popularizaron en los años treinta se destaca el acompañamiento musical a base del piano y violines. Los sonidos en blanco y negro del piano llenaron de armonías las letras de las canciones románticas y cursilonas interpretadas por las voces eternas de los cancioneros de la época, las cuales gracias a la melancolía del violín, recrearon un ambiente de sentimientos líricos que iban de lo alegre a lo trágico.

En esta prolífica e inolvidable etapa del bolero se crearon de páginas clásicas de nuestro cancionero popular: Agustín Lara (Rosa, Mujer, Enamorada, Nadie), Gonzalo Curiel (Vereda tropical, Sin lágrimas, Incertidumbre), Chucho Monge (Sacrificio, Creí),María Grever (Júrame, Así. Cuando me vaya, Alma mía), Joaquín Pardavé (Negra consentida, Falsa), Alfredo Nuñez de Borbón (Siempreviva, Consentida), Alberto, Ernesto y Abel Domínguez (Desprecio, Frenesí, Perfidia), Miguel Prado (Duerme, Nieve), José Sabre Marroquín (Nocturnal), Mario Álvarez (Angelitos negros), y Ricardo Palmerín (Semejanzas, Peregrina).

No podemos dejar de advertir que la influencia de las bandas de jazz de Norteamérica le dieron al bolero su proyección internacional definitiva: Aquellos ojos verdes de Adolfo Utrera y Nilo Meléndez (1930) y Adiós, linda morena (1931) de Eric Madriguera, son los ejemplos más representativos de esta modalidad.

En Puerto Rico, otra variante fue impuesta en 1934 por el Jibarito Rafael Hernández y sus ya clásicos Lamento borincano, Capullito de alhelí, Silencio y Lo siento por ti, pues ofreció un nuevo camino, paralelo a la línea romántica larista, al crear un bolero festivo, despreocupado y con aires marcadamente tropicales.

Por supuesto que en la consolidación del bolero, el papel de los intérpretes fue determinante. Cada solista, dueto o trío se distinguía por su peculiar estilo para decir las cosas. Entre las grandes voces de México que a partir de 1930 matizaron los sonidos de la radio y los discos, recordamos a: Alfonso Ortiz Tirado, Juan Arvizu El tenor de la voz de seda, Luis G. Roldán El cancionero romántico, Néstor Mesta Chaires, José Mojica, Genaro Salinas La voz de oro de la radio, Ramón Armengod El chansonier de moda, Fernando Fernández El crooner de México y Pedro Vargas El tenor continental. Entre las cancioneras, gozaron de notable popularidad las voces de Ana María Fernández La cancionera del estilo único, Chela Campos La dama del bastón de cristal, Las Hermanas Águila El mejor dueto de América, Ana María González, Lupita Palomera y Toña La Negra La sensación jarocha.

En 1935 el bolero transformó su estructura original adaptando a sus ritmos las nuevas armonías impuestas por el internacional Cole Porter, creador del bolero-beguine (el primer bolero de este corte se llama Beguine the beguine –Volver a empezar-). Por cierto, gracias a la versatilidad de esta corriente, al finalizar los cuarenta, Rubén Fuentes y Alberto Cervantes darían forma al bolero ranchero y ajustándose a los ritmos juveniles de la época, a partir de los años sesenta, se crearía el género denominado balada, que escuchamos con agrado en nuestros días.

El alma enamorada de México siguió regalándonos boleros en los grises años de la Segunda Guerra Mundial, con un éxito sin precedentes. El nombre de nuestro país brillaba con intensidad en la pasarela musical internacional gracias a los clásicos Perfidia y Frenesí de Alberto Domínguez; Amor, amor de Gabriel Ruiz; Bésame mucho de Consuelito Velásquez y Solamente una vez de Agustín Lara. La importancia del bolero en esta época se hizo evidente pues las grandes orquestas norteamericanas realizaron verdaderas creaciones de estas piezas, sin olvidar que las voces consagradas de Frank Sinatra, Nat King Cole y Doris Day, por ejemplo, sucumbieran ante el embrujo cautivante de nuestra canción romántica por excelencia: el bolero.

El miedo y la incertidumbre ante un posible ataque a la capital azteca por los países del Eje Roma-Tokio-Berlín, sirvieron de tema inspiración a los compositores del género. Entre los boleros más representativos de esta época recordamos Humanidad (1943), de Alberto Domínguez, Despedida (1941) de Pedro Flores y Miseria (1944) de Miguel Ángel Valladares.

Cuando los años cuarenta estaban en su ocaso, el bolero enfrentó una ola de fuertes críticas encabezadas por una corriente moralizante denominada Liga de la Decencia y que en México, encontró apoyo del gobierno del Presidente Ávila Camacho. Muchos boleros fueron satanizados por los nuevos inquisidores quienes encontraron en Agustín Lara, al principal enemigo de la sociedad. Por ejemplo, su bolero Palabras de mujer, se retiró de la circulación en radio y discos por una frase calificada de blasfema, la cual fue modificada por Salvador García para quedar como actualmente la conocemos (la canción originalmente decía “Aunque no quiera Dios, ni quieras tú, lo quiero yo…”). En esta época, también fueron censuradas canciones de Cri-Cri (Los tres cochinitos, por ejemplo) y satanizadas películas como Blancanieves y los Siete Enanos de Walt Disney.

Ante la crítica, el bolero buscó refugio en aquellos lugares que le vieron nacer. Los barrios y los cabarets le ofrecieron nuevos motivos de inspiración: el amor de la calle, de una aventurera, hipócrita o perdida mujer, fueron recreados en la pantalla de plata por Fernando Fernández y Meche Barba, quienes pasaban los más inverosímiles sufrimientos ocasionados por padrotes y gangsters empeñados en impedir su rumbero amor.


Continuará....


Por el momento los dejamos con algunas de las más bellas joyas del cancionero popular interpretadas en diversas épocas por auténticas voces de evocación.


Imposible de la inspiración del músico poeta Agustín Lara en esta grabación del siempre recordado trío Garnica Ascencio en el lejano año de 1928.



Falsa una de las composiciones más recordadas de Joaquín Pardavé en esta versión inmejorable de Juan Arvizu grabada en 1931.



Tu partida del finísimo compositor Gonzalo Curiel con esta interpretación daba comienzo la trayectoria artística de las Hermanas Águila en el año de 1935.



Eternamente del compositor chiapaneco Alberto Domínguez en la voz de Chelo Tovar acompañada por la Lira de San Cristóbal en el año de 1942.



Duerme inolvidable composición de Miguel Prado que en las voces de Las Tres Conchitas encontró una de sus mejores interpretaciones en el año de 1949.



Otra primavera en la voz Irma Carlón una de las mejores intérpretes del creador del bolero moderno Vicente Garrido , en esta grabación de 1958 la orquesta es dirigida por Mario Ruiz Armengol.



Invierno de la autoría de Chamín Correa en esta bella versión realizada por Linda Arce en el año de 1959 para el sello Musart.



Mi amor por ti de la corriente feeling del bolero el compositor Miguel Pous se hace presente a través de la inmejorable versión de Marco Antonio Muñiz en esta grabación de 1962.



La señal una hermosa composición de Álvaro Carrillo que también es asociado con la corriente feeling, aquí les ofrecemos la magnífica interpretación de Andy Russell realizada a fines de 1969.



Una aportación de nuestra videoteca a ese inmenso mundo de imágenes y sonidos que se construyen día con día en la red.