BIENVENIDOS


En este lugar se encuentran reunidos nuevamente el tiempo, la música y nuestros recuerdos...Iniciemos este maravilloso viaje al ritmo de las canciones y melodías de la Música sin Final...Déjese llevar por el mágico sonido que envuelve milagrosamente, ese algo que creíamos olvidado, pero que sigue ahí escondido en algún lugar, sin límites...sin final...¿Quiere saber en dónde está ese lugar?...Habita en su recuerdo y está más allá de la música...¿Nos hace el honor de acompañarnos?...Gracias.

Sus amigos,

Ricardo y Alejandro Martínez Arreola

miércoles, 12 de marzo de 2014

CUARTO ANIVERSARIO...



Este espacio, después de haber visto pasar otros 365 días de su todavía, por fortuna, joven existencia, nos motiva para reavivar planes  y concluir proyectos, procurando no incurrir en los errores cometidos en experiencias anteriores.

Les agradecemos por tomarse algunos minutos en consultar lo que aquí se publica, escribir sus comentarios  y enviarnos mensajes  por correo electrónico.  A todos los que han colaborado con nosotros en distintas formas, reciban siempre nuestra gratitud.

Hace pocos días, cuando departíamos en la mesa con unas amistades, caímos en cuenta, que si hay una canción que no puede faltar cuando un trío o un mariachi se acercan sonrientes a la mesa de uno con su amable frase ¿cuál les cantamos? seguido de unas breves miradas de los aludidos,  frecuentemente de  una voz femenina brota: Se saben… ¿Cien años?

¿Qué encierra esta canción del binomio conformado por Alberto Cervantes y Rubén Fuentes compuesta hace más de 60 años? Una mezcla de todo,  sentimientos contradictorios por los amores no correspondidos y que la angustia  lleva a prometer  pasiones casi eternas; la intemporalidad por el hecho de que Pedro Infante -el ídolo popular más grande que ha tenido nuestro país- la grabara en disco el día sábado 3 de octubre de 1953 y además  incluirla en su película Cuidado con el amor que hasta el día de hoy puede seguir viéndose por televisión abierta.

Las canciones encierran historias curiosas, afortunadas o bien accidentadas al momento de ser publicadas y de cuando llegan a ser grabadas para el consumo del público masivo. A veces nos sorprende el saber de alguna composición escrita hace más de un siglo y que al paso de varias décadas otro la firma consiguiendo reconocimiento.   

Es una conversación muy recurrente con algunos amigos las anécdotas sobre canciones que por argumentos con o sin  fundamentos irrebatibles son señaladas como plagios.  En esas situaciones escandalosas se han visto involucrados figuras como Agustín Lara, Luis Arcaraz,  Cuco Sánchez, los Hermanos Martínez Gil y Quirino Mendoza, entre muchos otros.

En alguna época, el bolero Cien años generó  escozor en sus detractores  al comparar el comienzo de su letra con la del tango Tus besos fueron míos compuesto en 1926  con letra de Francisco García Jiménez y música de Anselmo Arieta que dice así:

”Hoy pasas a mi lado con fría indiferencia;
tus ojos ni siquiera detienes sobre mí
y sin embargo vives unida a mi existencia
y tuyas son las horas mejores que viví.”

Mientras que la composición de Cervantes y Fuentes comienza con:

“Pasaste a mi lado con gran indiferencia,
tus ojos ni siquiera  voltearon hacia mí…”

En otro verso se puede apreciar:

“Y sin embargo sigues unida mi existencia,
y si vivo cien años … cien años pienso en ti.”

Las coincidencias son obvias aunque el sentido completo de la canción sea muy diferente en cada caso.


Seguramente, muchos de ustedes atesoran historias sobre alguna canción que desean compartir… Así es la Música sin final

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